Siéntate y escucha. Artículo sobre Audiosfera.

Foto: Exposición Audiosfera. (Joaquín Cortés/Román Lores, Museo Reina Sofía, 2020)

El periodista Enrique Zamorano me hizo una entrevista telefónica para que le explicara mi participación en la exposición de arte sonoro Audiosfera, comisariada por Francisco López. En el periódico El Confidencial.

Aquí tenéis el enlace al artículo que ha escrito sobre esta excepcional exposición, posiblemente la más importante (en muchos aspectos) del mundo, que hasta principios de enero de 2021 se puede escuchar en el Museo Reina Sofía.

 

Enlace / Link

Mención de mi proyecto Red Kite en la revista Electronic Sounds

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Aquí una crítica que hace la prestigiosa revista Electronic Sound del disco de remezclas de Escupemetralla. Mencionan mi remezcla bajo mi alias de ambient y electrónica abstracta RED KITE.

Traducción:

[El desconcertante grupo de Barcelona ofrece un recopilatorio de doble CD basado en su canción de 1995 “Quiero ser guitarra de Esplendor Geométrico”. Han robado el lema “25 años de paz del general franco” (las lecciones de historia no encajan aquí, ¡búscalo!) para marcar lo que llaman unos misteriosos 25 años de paz desde que se lanzó “Quiero ser guitarra de E.G.”. El disco tiene un montón de remixes y versiones ingeniosas que van desde lo experimental hasta lo bailable. Nuestro objetivo actual es el chapoteo ruidoso del Acid Marx Remix de Red Kite. Estaremos exprimiendo esto por un tiempo.]

Lista de canciones para Clubbingspain. Sección DJ Charts.

La revista digital Clubbingspain tiene una sección llamada DJ Charts donde DJs, productores, gestores de sellos, y demás parte de la escena de la electrónica, recomiendan música para los seguidores de la revista. Os dejo aquí mi propuesta musical para este mes de mayo en confinamiento.

Luomo aka Vladislav Delay – Rakka [Cosmo Rhythmatic/WARP]
Phillip Sollmann – Micro [Ostgut Ton]
Red Kite – Seclusion [República Ibérica Ruidista]
Pinch – Accelerated Culture [Tectonic Recordings]
Caterina Barbieri – Closest Approach to Your Orbit [Mego]
Assel – Pancake Killer [ANUS Records]
Logos – Weather System Over Plaistow [Different Circles]
Merzbow – StereoAkuma [Room40]
Jan St. Werner- VS Cancelled [Emego]
Jensen Interceptor – First Day [Pinkman]

 

Doblan por ti, doblan las campanas por ti.

Imagen del cementerio de Cabezo de Torres, una de las pedanías de Murcia./

El 25 de enero de 2019, el prestigioso crítico Antonio Arco escribió un artículo sobre mi instalación sonora “La muerte por megafonía” que estuvo varios meses (hasta el 21 de abril)  expuesta en la Casa Pintada-Museo Gabarrón de Mula.

Reproduzco aquí sus palabras:

Antonio Arco

“Todos los muertos terminan quedándose arropados tan solo por una piel de hielo, sin gota alguna de sangre en movimiento que agite sus sueños, sin más caricias que dar. Les pasa a los que habitan en esta rima de Gustavo Adolfo Bécquer -«¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!»-, y a los que se enfrentan a su destino definitivo negándose a que se pierda para siempre el amor que sintieron. Lo contó como nadie Dylan Thomas: «Y la muerte no tendrá señorío. / Aunque se pierdan los amantes, no se perderá el amor». Son los muertos -su recuerdo, su adiós para siempre, la última ceremonia en la que participarán sus cuerpos…- los protagonistas de ‘La muerte por megafonía’, la pieza sonora creada por Sergio Sánchez (Murcia, 1975), que hasta el 21 de abril puede escucharse, y sentirse, en mitad de la soledad extraña y el silencio que te observa en ese singular espacio expositivo que es la bodega de la Fundación Casa Pintada-Museo Cristóbal Gabarrón, en Mula. Unos sonidos reconocibles, la vida en la calle y el dolor en el corazón de los familiares y amigos de los muertos. Unos niños que juegan y un sonar de campanas que cubre el aire de pesar. Tristeza y un sol que ciega. Nos ha pasado a todos, nos ha pasado a veces, el preguntarnos: ¿Por quién doblan las campanas? Una pregunta que también inquietó al mismísimo Ernest Hemingway, quien finalmente encontró respuesta en unas letras escritas por John Donne en 1612, otro muerto ilustre de ya muy largo recorrido: «Nadie es una isla por completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de un continente, una parte de la Tierra. Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia; por eso la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la Humanidad; y por tanto, nunca preguntes por quién doblan las campanas, porque están doblando por ti. La muerte por megafonía’ es una instalación sonora que representa, a través de la fuente de sonido, el hecho devastador de la muerte como elemento cotidiano», indica Sergio Sánchez, que ha construido esta pieza «a partir de una composición, ‘Mucha atención, vecinos’ (2011), que se nutre de paisajes sonoros recogidos en la pedanía murciana de Cabezo de Torres y en distintos tanatorios de Murcia». Una obra con la que busca que el público reflexione «sobre los singulares casos de avisos de enterramientos que actualmente perviven en algunas pedanías de la capital y en otros pueblos de nuestra Región. «Estos rasgos sociológicos de difusión no son particularidades propias de un solo pueblo», explica. «Con diferente idiosincrasia», añade, «se producen hechos similares por la geografía española, donde también se avisa del fallecimiento de los vecinos con un sistema de megafonía ‘andante’ -coche o furgón-, que se une a las señales de las campanas que doblan por los muertos».

Conciencia colectiva
Las grabaciones que Sergio Sánchez ha llevado a cabo «tratan sobre el concepto español de la muerte, de la conciencia colectiva sobre ella a partir de la tradición católica que perdura vivamente en nuestra época actual, y que, aún en decrecimiento, no ha desaparecido, sino que se ha transformado gracias al desarrollo tecnológico que nos permite ampliar y acelerar el proceso de difusión de las noticias de mortandad».
Tiene razón: «Lo singular de este tipo de información -urbana y rural al mismo tiempo- que se transmite directamente en la calle es que son pregones; para ser más exactos, pregones de la muerte que usan la megafonía como elemento eficaz de difusión».

Los avisos [de los fallecimientos] suelen realizarse a las pocas horas de la muerte, y lo más singular de estos anuncios es la parte que corresponde a los ‘motes’», recuerda el artista, convencido de que «una de las maneras de comprender España es a través de la escucha profunda y activa de nuestra sociedad, incluso en la forma que tenemos de enterrar a nuestros muertos. Mediante los sonidos, que son patrimonio inmaterial de todos, nos comprenderán en el futuro», sentencia. A juicio de Juan Jesús Yelo Cano, la obra de Sergio Sánchez se mueve «entre la militancia social y la fonografía histórica elevada a la categoría de arte». «El mérito de ‘La muerte por megafonía’», reflexiona, «reside en hacer de lo habitual algo extraordinario. La estampa sonora que nos ofrece conecta lo cotidiano -monótonas conversaciones y cantos de pájaros…- con lo sobrenatural de la muerte, utilizando como nexo el micrófono y el altavoz, tan queridos por las vanguardias del siglo XX.”

 

Arte para entender el mundo acelerado.

'Distancias elásticas' en el título de la muestra de Menchen y Szalkowicz. | Sergio Sánchez es el autor de las obras de la exposición de la Casa Pintada, que nada entre la militancia social y la fonografía histórica. | Detalle de la muestra 'Verde Chroma', del artista gaditano Christian Lagata. |Obra de Ablameiko realizada con la técnica de collage que habla sobre conductas, interacción, intimidad, desvinculación y prejuicios./ cp | FCpM| cp | UMU

El  12 de enero de 2019 se hizo mención en la prensa murciana, mi instalación sonora “La muerte por megafonía”.

Estampa sonora en Mula
La Fundación Casa Pintada-Museo Cristóbal Gabarrón de Mula, en la calle San Francisco, inaugura esta tarde (18 horas) una muestra comisariada por Juan Jesús Yelo Cano y Juan García Sandoval, con la obra de Sergio Sánchez, que nada entre la militancia social y la fonografía histórica elevada a la categoría de arte. El mérito de ‘La muerte por megafonía’ reside, según sus comisarios, «en hacer de lo habitual algo extraordinario»: «La estampa sonora que nos ofrece conecta lo cotidiano de monótonas conversaciones y cantos de pájaros con lo sobrenatural de la muerte, utilizando como nexo el micrófono y el altavoz, tan queridos por las vanguardias del siglo XX“.

Presentación de Deep Listening en CENDEAC

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El 8 de octubre de 2019 presentamos en Murcia el libro publicado por Edictoralia y la Asociación Intonarumori.

En la mesa, Josep Lluís Galiana (Editorial Edictoralia), Juan Jesús Yelo (Intonarumori), y Sergio Sánchez (Intonarumori).

Más abajo, el artículo que escribió sobre Deep Listening el propio Galiana, en el periódico valenciano Las Bandas.

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Extracto:

“Dona, compositora, intèrpret, improvisadora, docent i pionera de la música experimental als Estats Units de Nord Amèrica, Pauline Oliveros és, sens dubte, una de les artistes més influents de la segona meitat del segle XX. Nascuda a Houston (Texas) el 1932, l’autora d’obres com Tashi Gomang o Circuitry funda els estudis de postgrau de música electrònica a la Universidad de California San Diego (UCSD) el 1967 i comença a desenvolupar els fonaments de la que serà la seua gran troballa: l’escolta profunda, la Deep Listening. «Hi hagué un moment en el qual vaig adonar-me’n de com molts músics no escoltaven el que tocaven (¡!). La seua coordinació òcul-manual a l’hora de llegir la partitura, en paraules d’Oliveros, era realment bona, però vaig notar que escoltar no formava part necessàriament de la seua interpretació. No hi ha dubte de que el músic oïa, però que no hi havia una autèntica escolta, no prestava atenció al continu (global) d’espai-temps.”

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Florian Schneider. Los robots nunca mueren.

La revista Canino me ha publicado un artículo sobre el recientemente fallecido Florian Schneider, cofundador de los influyentes Kraftwerk.

En nuestro imaginario colectivo nunca hubiéramos pensado que alguien que formaba parte (Florian Schneider era co-fundador) de un grupo tan influyente como Kraftwerk, acabaría falleciendo. Tal vez es porque en muchas ocasiones les hemos escuchado pinchando sus discos, viendo sus videos, deseando que fueran robots de verdad, porque los robots nunca mueren“.

Reflexión sobre la música ambient

Hace un par de meses se publicó en Beatburguerun artículo muy interesante de Javier Blánquez sobre el significado de la música ambient. Comparto parte de lo que explicó, pero no todo. El déficit en nuestro país sobre las distintas ramas del árbol llamado electrónica es más de lo deseado. Otro de los males es cuando se sigue ciegamente a los eruditos, que todo lo que escriben o predican sienta cátedra. Pero no es así. Leído el artículo, considero que el “ambient”, como en el resto de estilos/géneros con sus ramificaciones, tiene una clara línea de demarcación, más allá de la estética de todos sus “subgéneros”:
Primero. Lo que tenemos que tener en cuenta es si realmente se escucha la música ambient y se está atento en esa escucha.
Segundo. También hay que considerar de si esa canción que escuchamos es tratada como elemento secundario, lo que llamamos música de fondo, como los horrendos hilos musicales de centro comercial. En definitiva, para otro objetivo que no sea parte de esencial del sonido, y que está muy en la línea de eso tan “viejuno” (aunque ahora se le quiera vestir de modernidad) llamado “muzak”.


Dicho esto, tanto a un lado como al otro pueden estar los gurús de toda la vida, o los que en los últimos años (no meses) van ensanchando y enriqueciendo el género que algunos amigos y/o músicos experimentales patrios llaman (a veces con razón) “ambient bonito”.
Y esto no son parcelas, son criterios basados en lo que uno tiene, en general, por premisa esencial en esto de los sonidos (sin necesidad de articularse o no): la escucha atenta, o dicho con su definición original (de Pauline Oliveros), “deep listening”.

Deep Listening de Pauline Oliveros, por primera vez en español.

 

Por iniciativa de Sergio Sánchez y Juan Jesús Yelo y con el apoyo y colaboración de la Asociación Intonarumori y el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB, la edición de este libro ha contado con la implicación del «editor, poeta y mejor mejor músico Josep Lluís Galiana, el conocido y prestigioso traductor Paco Campillo, el pintor autor de la obra gráfica inspirada en Pauline Oliveros y su legado que preside la portada del libro Paco Ñíguez y el diseñador gráfico Paco Vico.»

Efectivamente, es la primera vez que se edita en castellano este libro fundamental. Deep Listening de Pauline Oliveros fue publicado el verano pasado (2019). Y pueden adquirirlo a través de Edictorialia. También en la tienda madrileña El argonauta. Para obtener más información, hagan clic en la foto.

 

Mi artículo sobre Deep Listening. “Más allá de los ruidos”

Pueden leer aquí el artículo que escribí para la promoción de la edición en español del mítico libro de Pauline Oliveros. Se publicó en la revista Sul Ponticello el 9 de septiembre del 2019. Edición publicada por Edictoralia y la Asociación Intonarumori (@intonarumori_).

Este es un libro que recoge práctica y pensamiento, inspiración en forma de sonidos  y sueños de silencio. Demuestra los placeres que se derivan de ellos y también cómo nuestra propia naturaleza no es independiente, ni tampoco ajena, al discurrir sonoro de nuestro entorno más próximo. Se concretan ejercicios, prácticas y formas de pensar, o más bien de repensar el lenguaje sónico que sobresale entre líneas, espacios, y pentagramas. Podemos preguntarnos ¿cómo podemos narrar nuestras experiencias y nuestras emociones como compositores y artistas?

¿Y comprender intensamente aquella frase suya que decía que escuchásemos todo el tiempo y que fuésemos conscientes cuando no lo hacíamos? Tal vez la respuesta se encuentre en este pequeño libro que Oliveros escribió, para descubrirnos una figura de primer orden que nos permite elaborar en nuestra conciencia (para su posterior aplicación práctica) otro concepto sobre lo que es y significa la escucha profunda y atenta. No es nada sencillo escribir la reseña de este libro más allá de la simple prescripción, máxime cuando se es coparticipe del proyecto, de la diminuta locura que gravita sobre publicación de la traducción, por primera vez al castellano, de uno de los textos esenciales de Pauline Oliveros (1932-2016), compositora y figura influyente a partir del último tercio del siglo XX.

Contextualizo. Ha sido reconocida mundialmente como una pionera de la música electrónica, como gran compositora, intérprete y profesora; dedicando su vida a desarrollar y enseñar la práctica conocida como Deep Listening. Junto a Morton Subotnick y a Ramón Sender (hijo del escritor español exiliado por la Guerra Civil Española) creó el influyente San Francisco Tape Center, trabajó como investigadora y profesora de Música en el Instituto Politécnico Rensselaer en Troy (Nueva York) y en la residencia de artistas Darius Milhaud del Mills College de Oakland (California). También presidió la fundación que lleva su nombre en Kingston (Nueva York), además de publicar varios discos importantes y realizar talleres y conciertos en distintos lugares del globo.

Cierto es que  fue publicado hace ya algún tiempo. Los que seguíamos la obra de la artista norteamericana conocíamos el libro, pero siempre recurríamos a su lectura en un idioma que no era el nuestro, con el problema que conlleva desconocer en cierto grado el inglés. De ahí que Intonarumori, Asociación murciana de Arte sonoro y Música Experimental (Sergio Sánchez y Juan Jesús Yelo) decidiéramos sacar adelante la edición española, porque siempre recurríamos a los textos de la compositora estadounidense. Saltamos al vacío y trasladamos la propuesta a Josep Lluís Galiana, que además de ser un gran músico y amigo, es editor. Estaba decidido, esa edición se iba a publicar, y queríamos que su Edictoralia fuera la casa de esta edición en castellano. El visto bueno del prestigioso traductor, y también amigo, Francisco Campillo García ya lo teníamos por adelantado. A Galiana le gustó mucho la propuesta, y más tarde aportaron su gran valía artística el pintor Paco Ñíguez y el diseñador gráfico Paco Vico.  El apoyo de AD LAB, también ha sido importante.

De aquel ambiente distendido y de unidad en busca de una salida fructífera para la publicación de ese delicioso texto, iniciamos sin prisas una larga marcha que a día de hoy llega a su fin, con un objetivo explícito, el de tener a la venta este texto que tanto releemos. Os recomiendo la lectura de este texto, de esta cada vez más reivindicada artista, ya que no es solamente una práctica para la composición sonora, también es una suma de muchas formas de escuchar y de sonar. Por otro lado es una apuesta filosófica, más allá de su ideario práctico, por comprender con otro enfoque la música y lo que algunos denominan “post-música”.

Los artistas sonoros, estudiantes de música, profesores, e incluso meditadores, en definitiva, todo aquel que esté interesado en saber cómo nuestra consciencia, la que deviene de nuestra práctica social, puede ser influida por la atención profunda del ambiente sonoro que nos rodea, y que nos afecta individual y colectivamente, tienen en Deep Listening un gran libro de cabecera. El subtítulo es tremendamente explícito, “Una práctica para la composición sonora”, significando que va al encuentro de mejorar sus propias capacidades de escucha y compartirlas con otros compositores, intérpretes y público en general. Estas actividades se resumen en 144 páginas. Y son accesibles a cualquier persona interesada en el concepto de la escucha, más allá de su grado de formación. Con él podemos aprender a discernir la diferencia entre oír y escuchar, pues uno de sus propósitos es arrastrarnos hacia la idea nodular de que la escucha no siempre está activada.

Parte del cuerpo teórico de Oliveros iba dirigido a combatir la sordera de nuestra sociedad, haciendo avanzar la música en el último tercio del pasado siglo XX, abriendo nuevos caminos y ensanchando otros ya existentes. Todo ello con la dificultad de ser mujer en un mundo en el que simplemente por el hecho de serlo le obligaba a sortear numerosos obstáculos. El sentido de Deep Listening reside en el acto de la escucha y su aprendizaje, en llegar a la reflexión sobre la conciencia sonora, la música experimental; en el aprendizaje cuando escuchamos nuestro entorno y a otros músicos, en entender el sonido para incluso investigar sobre la forma en que concebimos la escucha y el sonido.

Con este libro se aprende que el acto de escuchar no es un ejercicio aislado, ni que tampoco lo comprendemos como lo hacían nuestros antepasados. La escucha profunda es una experiencia sensible, sensorial y de conocimiento que rompe con las tendencias actuales sobre nuestra percepción, más allá de lo superficial. Puede servir de gran ayuda para todos los que realizan composición sonora, a quienes se menciona en el título de la obra, y también para los interpretes que necesiten escucharse antes de proyectar en su público todo aquello que son capaces de generar con su instrumento, tal y como hacía la propia Pauline Oliveros. Insisto, sus páginas nos proporcionan útiles, tanto a los que tengan formación musical como a los que no la tengan, y a los que estén interesados en entender y practicar (solos y en compañía) las propuestas de Oliveros en torno a la escucha interior y la interpretación. Porque como decía “vivimos un tiempo ruidoso en el que es difícil escuchar”. Hemos intentado poner nuestro granito de arena para acabar con el injusto ostracismo que, como con otras tantas mujeres en el mundo de la música, sufrió Oliveros. En 1970 escribió lo siguiente en un texto titulado No la llames mujer compositora, (publicado en el New York Times): “Aún es cierto que a menos que sea excelente, la mujer en la música siempre estará subyugada, mientras que los hombres con el mismo o menor talento, hallarán su lugar con más facilidad”.

Que no existiera aún una edición en España de este imprescindible libro lo explica todo. Ahora parece que cambian las cosas, pues están intentando rescatar el increíble trabajo de algunas compositoras, no solo de Oliveros, también de Daphe Oram, Eliane Radigue, Teresa Rampazzi, o Delia Derbyshire. Por señalar algunos ejemplos. La Asociación Intonarumori partimos fervorosamente de acabar con esa injusticia publicando con Edictoralia este indispensable título que además del prólogo a la edición española, consta de una presentación, un prefacio, una introducción, práctica y guiones de sus clases, ejercicios preparatorios, de respiración, de escucha, de maneras de escuchar, ejercicios de grabación de campo, e incluso piezas de Deep Listening, que surgieron de un principio, una actuación en el interior de una cisterna militar con reverberación de casi un minuto.

Como decía Louis Althusser, “solo se conoce lo que es”, y no debemos excluir  la escucha, que es un gran antídoto contra el pensamiento  único y totalitario de lo que únicamente miramos. Les lanzo una última pregunta: ¿se puede observar, conocer y pensar a través de la escucha? Desde finales de agosto pasado ya se puede conseguir bajo pedido el libro a través de la propia editorial. También en la librería Argonauta. El próximo 8 de octubre realizaremos la presentación en Murcia, también en otras ciudades, como por ejemplo unos días antes, el 28 de septiembre, en el festival Morada Sónica de Almería. Les invito a seguirnos, tanto a Intonarumori como a Edictoralia, través de redes sociales (Facebook y Twitter) para conocer las últimas informaciones acerca de las presentaciones que iremos realizando a lo largo de nuestra geografía“.

Hasta siempre, querido José Manuel.

Es difícil encontrar las palabras exactas que expresen el afecto y el respeto que muchos amigos sentíamos por el tristemente fallecido José Manuel Costa. Si no recuerdo mal, le conocí personalmente con ocasión de mi participación en la Feria de Arte Estampa, concretamente en su apartado de arte sonoro llamado Sound In. José Manuel estaba realizando allí mismo uno de sus programas para Vía Límite. Al fin pude encontrarme con él aprovechando la entrevista que me realizó, comprobando lo que tiempo atrás intuí por las redes sociales, el entusiasmo por tu trabajo.

Era un gozo conversar con él sobre arte sonoro, música electrónica, e incluso política. Porque José era una persona muy politizada. Siempre escuchaba los trabajos sonoros que le enviaba, y ahora se me hace raro no poder conocer sus opiniones, o recibir sus consejos sobre mi trabajo, el arte, y la vida. Su repentino fallecimiento tras horas de lucha nos ha dejado muy apenados. Aún cuesta asimilar su muerte. Antes no había podido escribir de forma reposada, y es ahora, pasadas unas semanas, cuando ya fluyen las palabras.

Los que dedicamos parte de nuestro tiempo a esto del arte sonoro, música experimental, o como queráis llamarlo, hemos perdido a nuestro mayor referente.

Era un padre que siempre respaldaba desde el minuto uno nuestros trabajos, al menos así nos sentimos algunos, como auténticos huérfanos. Parte de lo que tenemos de escena o algo parecido a ella comenzó a articularse de forma seria gracias a algunos ciclos, grupos de redes sociales, sellos discográficos, pero principalmente a través de programas como Vía Límite, en cuyas emisiones, además de culturizar a los oyentes con sus programas impecables, aparecían proyectos necesarios de difundir aunque estuvieran alejados del mundillo académico. Era el espaldarazo a nuestras propuestas. El reconocimiento del maestro.

Su muro de facebook está inundado de un infinito drone sónico de respeto y afecto que la gente le está devolviendo en forma de emotivos mensajes. Porque para él la cultura no era algo abstracto, era la suma de las personas que nutrían el arte con sus respectivas obras. Las palabras más repetidas estas últimas semanas en homenaje a Costa son humildad y generosidad, más allá incluso de la significancia de su prestigio como experto y profesional. Un ejemplo, Robin Rimbaud, escribió esto cuando le informé de su fallecimiento: “Maldita sea. Realmente triste leer esto aquí. Fue un tipo fantástico y muy solidario con mi trabajo, especialmente al principio. ¿Cuándo sucedió esto? Odio descubrir tales cosas en línea y especialmente cuando se pierde a una persona tan buena. ¡Lo extrañaré también!

Es remarcable su apuesta por el arte que no se ve, el que únicamente aporta sonido para algo tan emocionante como la escucha. Espero que algunos tomen nota de ello y no entremos en un auténtico agujero negro orquestado por las artes plásticas. Los que trabajamos con el sonido nos quedamos especialmente rotos y vacíos, pero con la esperanza de que pervivirá en todos nosotros hasta que llegue el último de nuestros días.
Algunos programas que respiraban el mismo aire que Vía Límite (Vericuetos, Llums de Tunguska, el mítico Ars Sonora) han recordado lo importante que fue Costa para esta escena eternamente invertebrada.

El crítico de arte, comisario, e incluso DJ, tenía un curriculum increíble. Iba para médico, pero al final se dedicó a al arte. Para conocer mejor su trayectoria os recomiendo el programa que le dedicó su compañero y amigo José Miguel López en Discópolis no hace ni un año, donde se muestra que en cada gran salto adelante cultural en nuestro país, él estuvo siempre ahí, protagonizando y visibilizando esos cambios. De La Movida a la música experimental y el arte sonoro. De sus críticas de arte y música en El País (hizo la primera reseña de Esplendor Geométrico), y su paso por Radio El País, La Luna, Onda 2 Radio, Diario.es, el ya citado Vía Límite, o su último programa (realizado con Abraham Rivera) Retromanía, a colaboraciones en publicaciones de todo tipo, incluidos fanzines (recuerdo con añoranza la publicación Self). José Manuel también fue protagonista en el resurgir vital de la nueva Alemania post muro, como corresponsal en Berlín para el periódico ABC. Después se trasladó a Londres en los tiempos de reclusión del dictador Pinochet, si no me falla la memoria. Desgastaría el teclado si continuara enumerando todo lo destacable en lo profesional de José, pero de su amplio y notorio historial, quiero destacar Vía Límite, ya que marcó un antes y un después mientras existió ese programa radiofónico.

Mostró a los oyentes la música experimental, el arte sonoro de una nueva generación no arraigada en el academicismo y que surgió de la democratización en las formas de composición. Tenía muy buen olfato para descubrir nuevas propuestas, valorando en sentido estricto el sonido como fuente expresiva de primer orden. Y eso es mucho decir. En este sentido, fue un visionario, como casi en todo. Siempre le estaré agradecido por prestar atención a mi trabajo sonoro y valorarlo. También por escuchar mis sesiones de DJ y concederme un par de entrevistas para un blog ya extinto. Recuerdo un pequeño texto que me envió sobre el ruido y que me impresionó. Era para un artículo que escribí sobre centenario de Luigi Russolo. Me impactó porque planteaba lo opuesto a lo que muchos teóricos y expertos afirman sobre el tema: “El ruido pudo y puede liberar de convenciones, pero es esclavo de su época, y este ruido que nos rodea es, casi siempre, el del progreso capitalista, no el de una acción revolucionaria”.

Aunque podría escribir mucho sobre su relación con la música experimental, toda la escena de paisaje sonoro y grabaciones de campo (defendía a capa y espada el gran nivel que había en España), quiero dedicar unas líneas a una faceta no tan conocida por algunos, su pasión por la música de baile, de club en sus diversas variantes, ya que sus gustos eran muy eclécticos: techno, acid house, drum and bass, dub, ambient, illbient, etc.

Su pseudónimo como DJ tiene miga, ya que no solo describió lo que ocurría en la capital alemana, sino que protagonizó y ayudó a constituirse toda una escena electrónica radical surgida de las cenizas de la Guerra Fría. Tal vez por el apellido o el acento, lo desconozco, los alemanes creían que era portugués de ahí el nombre que le adjudicaron en sus andanzas como pinchadiscos: Da Costa, que es como se le conoció en algunos círculos berlineses cuando lo enrolaban para pinchar (en Self publicó algún artículo con ese pseudónimo).

Aunque si no recuerdo mal fue debido a que al apellidarse de Costa, en alemán “von” era algo que les provocaba carcajadas a sus amigos alemanes, así que pasó a ser directamente Da Costa. En sus sesiones no lo hacía nada mal. Desconozco si existe alguna grabación de aquella época, creo que hay alguna cassette circulando, pero de una sesión en una galería de Barcelona.

Recuerdo que en 2014 pinchó en la fiesta organizada por Autoplacer en el Club Paraíso de Madrid, y meses después (noviembre) hizo lo propio en  Murcia para una fiesta de Intonarumori (Cabina Experimental), en Bar Ocio.

Tenía su estilo personal, basado en conceptos de vanguardia donde aunaba en forma de collage diversos tipos de sonidos arriesgados (berlineses y vieneses) con sonidos de dub futurista por debajo de voces de poetas y música concreta. No importaba que adoleciera de cierta técnica. No vamos a decir que pinchara como Jeff Mills o Claude Young, o Dj Pierre (de los que más le gustaban) pero lo importante eran sus selecciones, perfectas, modernas, dignas, contextualizando como nadie lo que sucedía en cada momento. Porque aunque estuviera detrás de unos platos, Costa seguía siendo un intelectual con una cultura inmensa y variada. Es por esto que su falta ha generado tan inmenso vacío. En una ocasión me comentó que era capaz de meter sonidos planeadores a lo Tangerine Dream, ritmos africanos contundentes, ruidos electroacústicos y algunas frases vocales. Menuda suerte vivir en aquel Berlín de principios de los 90, donde además de pinchar, hacía de productor con su amigo Andreas Pieper (miembro de General Magic).

Anécdotas tengo muchas de las numerosas conversaciones que tuve con él, pero la primera que recuerdo se produjo en 2010, cuando nos conocimos. Pensó que yo vivía en Berlín por las burradas enciclopédicas que le soltaba sobre electrónica de club de la Alemania de los noventa. Un día estuvimos conversando largo y tendido sobre aquella estúpida (esa fue su definición) ley británica de 1994 (Criminal Justice Bill) dirigida contratravellers y amigos de las fiestas rave.

Me emocionaba cada vez que me contaba algo sobre los grupos y productores que llegó a conocer. Eran vivencias propias de esas que leemos todos en los libros sobre techno. Míticas sesiones de unos recién llegados productores de Detroit, que si este u otro festival. En fin,  la lista sería interminable. Dejo algunos nombres: Blake Baxter, Spiral Tribe, Tanith (Thomas Andrezak), etc. Casi todo lo que pueden leer en el recomendable libro Klang Der Familie lo vivió (y disfrutó). Creo que la amistad vino de ahí, de esas charlas sobre esta música popular, además de la afinidad por la música experimental y las field recordings. Afortunadamente, José Manuel Costa era uno de los grandes intelectuales sobre arte, y nada proclive a defender algunas de las tesis reaccionarias de Adorno. Ciertamente no importaba el tema a tratar en sus conversaciones porque siempre daba, sin pretenderlo, clases magistrales. Su humildad era verdadera.

Ambos teníamos la idea de que cualquier tipo de música podía ser excelsa. Tenía dudas para elegir a Jeff Mills en 1992 o Tony Conrad en 1995. Y esto decía mucho de su pensamiento sobre la música, y el arte en general.

Disfrutaba con los debates extensos sobre política y techno, porque para él, este género tenía un código aún por descodificar.

Para los que conozcan más al Costa comisario y serio, sepan que disfrutaba como un adolescente con las sesiones y la música del colectivo “guerrillero” Underground Resistance a los que consideraba aún más bestias que Public Enemy, no por mensaje (igualados) sino por intensidad sonora. Una de sus debilidades era el dub, un estilo muy influyente pero que jamás triunfaba. Le apasionaba tanto la música (a pesar de su edad y del recorrido vivido en experiencias) que parecía un niño travieso cuando programó en Retromanía el himno acid I´ve Lost Control de Sleezy D.

Pensándolo bien, lo suyo fue estar siempre en el paritorio de las escenas más arriesgadas que surgieron en los últimos cuarenta años. Y por ello dejó huella más allá de nuestras fronteras. Muchos de los ilustres de la música electrónica surgida en los años noventa le deben mucho. Sellos ahora tan ilustres y prestigiosos comoMego, tuvieron el respaldo inicial de José Manuel Costa. Participaron en una de las primeras ediciones delSónar gracias a su influencia y contactos. Tras su fallecimiento, informé a algunos de sus amigos músicos en Alemania, pues desconocían la mala noticia. Por este motivo, al pedirles que dedicaran unas palabras a su memoria, no dudaron ni un instante.

Para el recuerdo quedará el viaje relámpago que el músico Justo Bagüeste realizó desde Huesca para asistir al velatorio. Hizo sonar su saxofón, impregnando la sala de música. Todos los que no pudimos acudir a ese tanatorio estuvimos bien representados en Justo.

Ahora quedan para el olvido los proyectos que teníamos hablados en su última visita a Murcia cuando la Asociación Intonarumori pudimos traerle gracias a la generosidad de la Facultades de Bellas Artes y de Educación para que impartiera un par de conferencias a finales de 2017. Fue la última vez que le vi.

El contacto por redes sociales siguió, hasta unos pocos días antes de su fallecimiento. Cuando pensé en escribir algo sobre José Manuel, les propuse a algunos músicos y amigos extranjeros de José si querían dedicarle algunas palabras. Todos aceptaron sin pega alguna. Vitor Joaquim, Robert Henke (Monolake), Robin Rimbaud (Scanner), Peter Rehberg (Mego), y Peter Maibach.

Mis condolencias a su familia, especialmente a Isabel.

Vitor Joaquim:En el Trendelenburg de 2012 he tuve el gran placer y honor de conocer a José Manuel Costa. Además, he tenido la sensación que nos hemos tornado muy amigos sobretodo por la pasión con la cual mirábamos la música: gustar de oír-la, pensarla y aceptar que hay cosas que no se saben tan bien como se sienten. Tremendo hombre, y profundo conocedor de la música y de su entorno. Una lastima para todos, para los españoles en particular, y para la familia y amigos en especial. Que se haga un Buda, RIP. España y la música están en deuda con José Manuel.

Peter Rehberg:José fue el primer periodista internacional en abogar por el trabajo que hicimos con Mego. Estuvo allí desde el comienzo en 1995. Él fue la razón por la que fuimos al Sonar en 1996, que fue nuestra primera salida importante fuera de nuestra base de operaciones.

Robert Henke:Descansa en paz, mi querido José Manuel Costa. Gracias por las discusiones, inspiraciones y argumentos sobre arte, música, vida y todo el universo. Gracias por los grandes momentos en Berlín, a principios de la década de 1990, y por todo lo que siguió después. Se te extrañará mucho.

Robin Rimbaud:A principios de la década de1990, mi carrera musical apenas comenzaba y tuve el honor de ser invitado a tocar en una de las primeras ediciones de Sónar en Barcelona. Tuvo lugar en una versión mucho más modesta que la de hoy, con una serie de conciertos en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, ​​y estuve encantado de compartir el escenario y el ambiente con muchas personas inspiradoras. Es allí donde conocí a José Manuel, un hombre cuyo entusiasmo por la nueva música era abrumador. ¡Hablamos con entusiasmo sobre la música entre cada acto en vivo!

A medida que pasaban los años y mi carrera se expandía, nuestros caminos se cruzaban con frecuencia cada vez que viajaba, a menudo en las circunstancias más sorprendentes y siempre era un placer sentarme con él y compartir historias de nuevos lanzamientos, nueva música que habíamos escuchado y querido para compartir el uno con el otro. Su actitud cálida y afectuosa era seductora, y hasta el día de hoy recordaré siempre su sonrisa feliz y su gran energía para escuchar nuevos sonidos y formas en nuestro mundo sónico.

Llegaría a Berlín y estaríamos allí, o en un espectáculo en Londres nos encontraríamos, o de repente en algún otro lugar del mundo. ¡Siempre fue una sorpresa alegre! Tal era mi creencia en sus gustos y elecciones musicales que a menudo escuchaba sus programas de radio. Apenas entendía una palabra de español, ¡pero siempre abrazaba la música que programaba! Su presencia será profundamente extrañada.

Peter Maibach:La última vez, cuando caímos sobre nuestros cuellos, nos abrazamos felizmente. Fue una visita sorpresa a Berlín para la gran exposición sobre los años 90 en Künstlerhaus Bethanien. Se sentía como todos los 25 años antes, realmente muy bueno, sincero, agradecido y feliz. Pedimos rápidamente un par de copas de champán, que vaciamos con su amada Isabel. Recordamos aquella época impresionante en Berlín, después de la caída del Muro. Un tiempo libre y aparentemente sin fin, con la sensación de que todo era posible para creadores, críticos.

Me diste impulsos, siempre fuiste correcto y verdadero amigo. Siempre has sido inspiración a través de palabra y obra. Antes que nada, tu actitud, tu mirada, tu palabra. Esto era muy importante para mí. Debido también a que no tuviste pretensiones de protagonismo, sin lanzarte al primer plano. Para nosotros, en el círculo de amigos de Berlín eras más que nuestro hombre en Madrid. Periodista, compositor, DJ, amante de la música, del arte. Estabas en todas las venas pulsantes. Le debemos más de lo que está escrito en todos los anales sobre esta década. Todos los que le han conocido saben exactamente lo que quiero decir, y llevarán siempre consigo su mente fresca y crítica. Reverencia y lágrimas. Nunca te olvidaré.

Mi participación en Interferencias [Munster] Libreto Vol I + Vol II

 

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Segundo volumen dedicado a la música synth hecha en España durante los años ochenta. Del tecno pop que flirteó con las listas de éxitos al underground experimental. Estos 20 temas son el reflejo de una década y escena musical en constante y rápido movimiento. Al habla Sergio Sánchez (Jazznoize):

“A principios de los años ochenta existió una música futurista que anticipaba otra época musical de forma triunfante para algunos proyectos que funcionaron en los circuitos alternativos. Tradición, trayectoria y futuro: esas son las tres palabras que podríamos condensar en este escrito cuyo cometido es el de continuar con la descripción de un movimiento castrado en su nacimiento que intentaba aportar pluralidad y matices a una monolítica escena cultural demasiado previsible, comercial y rancia.

El tejido musical del synth pop, la electrónica experimental y el incipiente sonido industrial primitivista de grupos como Esplendor Geométrico u Orfeón Gagarin se topó con una inexistente participación social que garantizara una cultura de base amplia y de carácter popular. El alma viva de aquellos pioneros se extinguió para siempre, y ahora es el momento de recuperar sin tibiezas las composiciones de parte de esos grupos incomprendidos. “Interferencias” aporta su grano de arena en la odisea difusora del patrimonio musical de lo raro de aquella década de los ochenta, ya sin dictadura.

Eran nuevos tiempos de lucha entre los que proponían ruptura y los que deseaban un camuflaje de alto diseño. En esta segunda parte de “Interferencias” continuamos con el interés y la atracción hacia aquellos nuevos sonidos, una especie de necesidad apremiante para estos gurús embrionarios del tecno pop, que se aferraban a sus instrumentos de nueva generación como si fueran símbolos de la avanzadilla del post franquismo. Aparecieron en plena Transición, como grupúsculo extraño, pero con popularidad entre las minorías al margen del sistema artístico dominante y oficial. Esa novedosa corriente estaba ungida por una idea fundamental, la del abandono de la discriminación en el uso de sintetizadores como elemento reproductivo de emociones. Con ciertos ribetes modernos, alternaron al margen de las discográficas principales pero con una mirada puesta en los medios de comunicación que ya se iban haciendo eco de sus propuestas, como por ejemplo en las esporádicas apariciones en programas de televisión como Musical Express o La Edad de Oro. Era posible presenciar el impulso de estos grupos que estaban dominados por las estéticas musicales foráneas.

“Interferencias” cierra esa búsqueda analítica de nuestro patrimonio musical más sintético y minimalista, siendo un artefacto respetuoso, escrupuloso con la historia, heterodoxo y nada dogmático. Este tipo de sonidos encarnan la perplejidad, la paradoja y la confusión del momento, que al innovar en el lenguaje y en su discurso sonoro causaron tanto desconcierto y falta de comprensión como entusiasmo por una parte del público. Con algunos de los grupos incluidos aquí podemos descubrir un universo repleto de estímulos y significados, una materia viva capaz de liberar la energía necesaria para insuflarnos nueva vida y darnos elementos sustanciales para reinterpretar y comprender el mundo de la música popular acaecida en las últimas décadas.

Queda mucho por recuperar, o mejor dicho, mucho por explorar en esa historia paralela de misterio subterráneo que estuvo oculta para la gran mayoría y que por diversos motivos se vio privada de convertirse en un verdadero germen electrónico popular nacido en España con talento y rebeldía, llegando sin embargo hasta territorios verdaderamente ignotos y desconocidos por miles de jóvenes de aquel tiempo.

En ocasiones el canto más bello es el de una lengua desconocida, y ocurre igual con los sonidos. Por ello, invito a disfrutar y participar con la escucha de este “banquete” donde los manjares sónicos más suculentos no siempre están necesariamente a la vista. “Interferencias” conforma una espléndida banda sonora que nos guía por los callejones de la memoria y el olvido, sabiendo muy bien que, a veces, los recuerdos valen su peso en oro.”

Excelente reseña de Suvclatters.

Jazznoize has a real name, GAWD: Sergio Sanchez; and Miguel Garcia has a fake name, GAWD: Xedh. OK? Get past it. Together they’ve made “suvclatters,” a tape fully identified with both, whether pseudonyms are splashed across the j-card or not. And this is the outlier – these boys are from Spain. Still, their drones aren’t for the uninitiated, as the artists explore frequencies that aren’t easily tolerated by the untuned. From the moment “a schrecestign” emerges into longform gestation, growing with intensity as it bullies its way across your speaker system, warping and oscillating as it goes, you know you’re in for a deep dive. And Sergio and Miguel do not disappoint, ripping holes in space-time with their dynamic and devilish vibrations, from “neutrionn” to “slo emisioner” to “epidinitianiek.” Lots of descriptors are thrown around the press release for this tape, stuff like “intense,” “immersive,” “adventurous,” “etc.” (there’s probably an “etc.” tossed in there somewhere), so I barely have to do any work like consult the thesaurus on my phone. But don’t take my distinctly American short-cuttery for granted – check out “suvclatters” for yourself if you can muster the energy to get off your couch, you stoner

Interferencias. Libreto para recopilatorio de Munster

El sello Munster presenta  dos volúmenes, en CD y  vinilo de música tecno pop,  minimal synthwave y algo de experimental realizada en España en la década de los 80. He colaborado en esta producción escribiendo los textos  de los dos libretos de Interferencias. De momento, el primer volumen está a la venta vía web.

Volume 1 of Munster’s in-depth survey of synth music created in Spain during the 1980s. From chart-friendly techno pop to obscure experimental acts, these 20 tracks reflect a fast-moving decade and music scene.TodoTodo, Oviformia SCI, Ultima Emoción, WAQ, Justine, Séptimo Sello, Líneas Aéreas, MD, Lavabos Iturriaga, Vocoder, Metal y Ca, La Mode, Aviador Dro, Kalashnikov, Tomates Eléctricos, Metropakt, El Humano Mecano, Diseño Corbusier, Los Iniciados, Bola/Banda Electrónica.Both formats include an extensive booklet with liner notes by Sergio Sánchez (Jazznoize) and artist photos.Volume 2 will be released in spring 2018.TRACKLIST1. Respuesta alternativa – TODOTODO2. Hablamos de nosotros – OVIFORMIA SCI3. Sentir tu cuerpo – ULTIMA EMOCION4. S.I. – WAQ5. Amor acuático – JUSTINE6. Burdel – SÉPTIMO SELLO7. Benelux – LINEAS AÉREAS8. El invasor – MD9. Instantánea – LAVABOS ITURRIAGA10. Radio – VOCODER11. Datos – METAL Y CA12. La teoría de la relatividad – LA MODE13. Varsovia en llamas – AVIADOR DRO14. Digital – KALASHNIKOV15. Viajes – TOMATES ELÉCTRICOS16. Neue Strassen – METROPAKT17. Sucursal – EL HUMANO MECANO18. Golpe de amistad – DISEÑO CORBUSIER19. Soy el vacío – LOS INICIADOS20. La banda electrónica – BOLA/BANDA ELECTRONICA.

Mi entrevista sobre arte sonoro a J.M. Costa

Fue  publicada en la revista digital Sul Ponticello.

El universo expansivo y difuminado de lo que denominamos como arte sonoro en España, puede dar para muchos artículos, ensayos, conferencias.  Pero en esta ocasión  hemos abordado el universo de lo sonoro,  en todas sus variantes artísticas,  a través de una entrevista. Hemos tenido la suerte de poder conversar con José Manuel Costa, uno de los más duchos conocedores de las aristas del sonido y los terrenos fronterizos de lo auditivo como experiencia menos lúdica. Si se hicieran pintadas en vagones de metro con su curriculum vitae, necesitaremos más kilómetros que el metro de Moscú y Nueva York juntos. Pero tranquilos, aquí tienen solo algunas pinceladas: comisario enfrascado en mil proyectos (MediaLab, La Casa Encendida, LABoral), director de programas radiofónicos como Vía Límite (Radio Clásica de RNE) o  Retromanía (Radio 3), crítico de música especializada en varios periódicos de tirada nacional, El País, ABC, revistas míticas como La Luna o El viejo topo, y actualmente en el Diario.es.

Tras esta introducción oficiosa, estilo burocracia ministerial, pasamos directamente a lo que nos interesa realmente, las respuestas del protagonista a una serie de preguntas sobre el estado del arte sonoro en España. Con el fin de ampliar el número de tímpanos por metro cuadrado inmersos en este mundo cercano a los acúfenos y el zumbar en general, vamos a continuar con el intento (en la medida de lo posible) de desligar arte sonoro y cultura museística-elitista, porque, estimados lectores, en lo concerniente a los sonidos, el ruido no solo es bello, es del pueblo; y por tanto, hay que trabajar para desterrar las palabras minoritarias  y elitistas como conceptos endogámicos en lo concerniente a este mundo burbuja. J. M. Costa es uno de esos trabajadores infatigables, y le agradecemos su tiempo para intentar aclarar, o hacernos reflexionar críticamente sobre el arte sonoro en general.

 

Sergio Sánchez: Esto del Arte Sonoro es un cajón desastre.  ¿Cuál es el estado de la cuestión?

José Manuel Costa: El Arte Sonoro es algo tan intuitivo y directo como difícil de acotar. De hecho, ni a nivel general ni en el particular de España se ha podido encontrar una definición unívoca. Esto, que puede ser una pesadilla para los académicos, ha supuesto un factor de libertad para los artistas y el mismo Arte Sonoro. En efecto, sin normas ni cánones establecidos, el Arte Sonoro puede adoptar cualquier forma, perseguir cualquier intención o ser vivido por el visitante de forma mucho más inmediata.

Grosso modo, Arte Sonoro es Arte que suena. Esto incluye escultura sonora, instalación, creación de arquitecturas acústicas, performance, paisajes sonoros, experimentos acústicos… El Arte Sonoro permite enfrentarse a cada obra superando el estupor que muchas veces genera el Arte Contemporáneo. El visitante es capaz, sin mayores problemas, de establecer una relación (incluso de causa-efecto) entre lo que ve y lo que escucha y esto genera una pequeña plataforma de seguridad, una especie de efecto ¡ajá! que permite adentrarse en la experiencia sin preocuparse demasiado por un funesto “no entiendo”.

S.S.: ¿Podrías describirnos un posible mapa sobre la escena española?

J.M.C: En España ha habido Arte Sonoro desde muy pronto, desde los años setenta. Y no malo. Pero es difícil hablar de una tradición. Aunque, eso sí, tengamos un hombre-tradición cómo Llorenç Barber,  que ha descrito bien un complejo torbellino en el libro La mosca tras la oreja, ya recomendado por Miguel Álvarez Fernández.

Hasta época muy reciente, no más de diez años, no ha habido instituciones, sean universitarias, artísticas (visuales) o musicales que se interesaran estructuralmente por la cuestión. Eso sí, ha existido el trabajo de artistas, profesores y agitadores cuya labor ha permitido que lleguemos hasta aquí en unas condiciones medio decentes. No estamos demasiado mal, dado un nivel de desarrollo cultural que ha impedido la realización de muchos proyectos. Proyectos que, o bien han tenido que ser abandonados o han tenido que realizarse fuera de nuestro país. Solo con la aparición de los nuevos Centros de Arte Contemporáneo o iniciativas independientes como SensxperimentIn Sonora (p.e.), el Arte Sonoro en España ha podido alcanzar una modesta pero continua presencia que incluso ha llegado a algunas galerías privadas.

S.S.: Problemas  del Arte Sonoro en España. La dictadura de lo visual.

J.M.C.: El Arte Sonoro no aspira a ser hegemónico, ni siquiera mayoritario. No es ni un movimiento ni una moda. Simplemente devuelve un elemento, el sonido, a un Arte demasiado focalizado en lo visual, incluso aunque fuera conceptual. Y lo hace porque la tecnología (altavoces, transmisores, reproductores…), a partir de los años 60 del siglo XX, lo permite. De hecho, hemos llegado hace mucho a una situación en la cual la ubicuidad de lo sonoro destroza ese antiguo mito sobre la “primacía de lo visual” en nuestro tiempo.

Básicamente, el Arte Sonoro es solo una posibilidad entre las muchas que han traído lo que suele conocerse como Nuevas Prácticas Artísticas que, en mayor o menor medida, tienen relación con tecnologías que han venido desarrollándose y refinándose desde finales del XIX.

No es cosa de llorar sobre el apoyo institucional. No ha habido mucho, pero lo ha habido y se han producido buenas exposiciones (Tabakalera Soinua, ARTe SONoro, Dimensión Sonora, MASE…). Por supuesto, siempre son pocas, pero eso mismo pueden decir muchos otros sectores artísticos y no-artísticos. En cuanto a la educación, baste recordar que España es el país europeo con más baja educación musical. Y eso sí influye.

S.S.: ¿Subvención versus Autogestión?

J.M.C.: La autogestión no solo tiene que ver con querer. Es fácil un grado de autogestión si existen posibilidades sociales. Que van desde locales accesibles y baratos a cómo pueden sobrevivir los implicados. En unas condiciones como las madrileñas o barcelonesas y supongo que en otras partes, podría hablarse en todo caso de autogestión a tiempo parcial. De todas formas, la subvención debería ser un factor secundario aunque en lo absoluto rechazable. Si hay subvención, genial, el proyecto se afronta con mejores medios. Si no hay subvención, pues se hace de todas formas. Rebajando complejidades y aportando más cada individuo.

S.S.: Características propias del arte sonoro en España. ¿A remolque de Europa? ¿Debemos mirar más a los países latinoamericanos y menos a Europa?

J.M.C.: El Arte Sonoro tiene dos polos principales: Norteamérica (USA y Canadá) y Europa (sobre todo Alemania) que también son dos escuelas de pensamiento. Es lo que hay, pero no impide que cada cual piense por su cuenta. Tampoco es que en Latinoamerica parezca haber una actividad inusitada. Hay mucha música experimental, por supuesto, pero los “artistas sonoros” que conozco viven o vivían en Europa.

De todas formas, no creo que haya que buscar una gran originalidad. Por un lado no existe un lenguaje dominante en el Arte Sonoro, pero si algunas direcciones genéricas de carácter absolutamente trans-nacional y que puede utilizar cualquiera. Por otro lado, hay trabajos tan apegados a su entorno, que resaltar una particularidad sería casi redundante. El paseo con binaurales por Gijón realizado por Escoitar es un buen ejemplo: La experiencia tiene pleno sentido cuando haces el paseo real. Pero si lo escuchas en casa, se habrá transformado en un documento. Que, de todas formas, sería de una ciudad, de un lugar  concreto.

S.S.: Festivales y ciclos principales en nuestro país.

J.M.C.: ¿?

S.S.: ¿Textos  o libros fundamentales que recomendarías para comprender y conocer el arte sonoro?

J.M.C.: Bueno, yo soy bastante de la escuela alemana, que, curiosamente, es bastante más abierta que la americana. De modo que debo referirme a un libro en alemán, el catálogo de la mejor exposición-evento realizada sobre Arte Sonoro: Sonambiente (Berlín, 1996).

S.S.: Electroacústica y/o  Arte Sonoro. ¿Ruptura generacional? ¿Desconocimiento del pasado? ¿Herencia?

J.M.C.: Llegados a esta octava pregunta, debo aclarar algo. Hablo aquí de Arte Sonoro en sentido estrecho, por muy amplio que lo haya descrito. No toda la producción de la música experimental electrónica, que va de la pista del baile al ruidismo más extremo, es Arte Sonoro. Arte Sonoro sería aquello que posee una componente visual o espacial junto al puro sonido.

Pero respondiendo a la pregunta: la electroacústica, en términos generales, esta más anquilosada en Europa que muchas investigaciones instrumentales. Hay obras estupendas, pero no se trata de eso. Es una fórmula, cómo tantas ha habido en la historia. La nueva música no-académica, electrónica o no, ha encontrado el terreno casi desierto y ha podido evolucionar. También hay fórmulas, claro, pero al menos hay muchas.

S.S.: Corrientes del arte sonoro (fonografía, ruidismo, abstracción, instalaciones…)

J.M. Costa: De todo hay en la viña del señor. No veo una dominante sino muchos caminos más o menos transitados. Pero aprovecho para decir que el nivel y amplitud (paisajes sonoros, si se quiere) de la fonografía en España es un fenómeno de lo más notable.

S.S.: ¿Encuentras diferencias notorias entre los que provienen de Bellas Artes, del Conservatorio, o de los que son autodidactas?

J.M.C.: La verdad es que no me fijo mucho. Creo que alguien que empezó a hacer música directamente con el ordenador, puede ser un virtuoso de ese medio, no hay más que pensar en Autechre. Pero está bien estudiar, ¿por qué no? Se aprenden herramientas valiosas allí. Lo que hay que hacer es sacarlas de ese contexto y ponerlas a funcionar en lugares más animados. Lo que sí tengo comprobado es que resulta muy complicado saber cuándo el autor de un trabajo (hablo de Música Experimental ahora), tiene una base académica o no. No parece muy relevante.

S.S.: Existe un auténtico auge en estos últimos años: mapas sonoros o talleres.  ¿A qué se debe este interés?

J.M.C.: No tengo todavía una respuesta acabada. Los artistas españoles han entrado en el paisaje sonoro con verdadera furia y, cómo adelantaba antes, a un nivel de calidad superior. Es posible que esto tenga alguna relación con el hecho de que en nuestro país la naturaleza (denominación a debatir) es muy próxima y aún se producen sonidos artificiales (ídem) antiguos que desaparecieron de otros lugares hace mucho. Por otra parte, digámoslo, cualquiera puede en principio grabar ambientes sonoros y luego montarlos en un editor freeware. Posiblemente obedezca a un fenómeno similar a la fotografía universal.

La fonografía tiene una doble componente de concreción: por un lado se trabaja con sonidos concretos, por otro con sonidos específicos de un lugar. Y, según parece, tenemos lugares muy atractivos. ¿Es raro que la primera teorización del soundscape venga de Canadá, un país de espacios aún más abiertos que España?

Es posible asimismo que esta sea una forma, casi inconsciente, de preservar unos signos de identidad en peligro. O simplemente llamar la atención sobre el universo sonoro en el cual vivimos. Pero no lo tengo claro.

S.S.: ¿El camino a seguir?

J.M.C.: Ni idea. Pienso que son los artistas quienes marcan el camino. La teorización solo puede venir después. En lo que es Arte Sonoro en sentido estrecho, cada cual parece seguir un camino propio. En música experimental o en fonografía sí que hay prácticas más definidas e incluso al borde de la inmovilidad. El noise-drone, por poner un ejemplo. Pero lo mismo podría decirse de mucha música de baile electrónica (no confundir con la americana EDM) o ambient. Por suerte, los artistas suelen encontrar alternativas, incluso aunque al principio no lo parezcan. No es nuevo, el “Pink Flag” de Wire, (punk aún más anfetaminado) no permitía deducir como una evidencia la evolución y el significado posteriores del grupo.

Micropolítica musical para un país en llamas

Conviene recordar  el artículo-entrevista  para  el periódico  La  Información que  realizó Elena Cabrera el 23 de noviembre de 2011, a propósito de la interacción de los músicos con la rebelión  de la ciudadana  del 15M iniciada ese mismo año. Han pasado ya cinco años, y hemos avanzado en organización frente a las políticas económicas regresivas de los últimos gobiernos, pero aún no les hemos frenado.  Reproduzco  íntegramente el texto del artículo, y el audio al que Elena hace referencia, que es el recopilatorio (único en su género) que publiqué en el ya extinto sello que co-gestionaba [Micropolítica] pero que dio paso a mi sello actual República Ibérica Ruidista ,  cuya primera referencia fue la reedición del disco  del 15M. Próximamente  volveré a publicar  el desaparecido disco  sobre  Grecia de Mao Sound System, uno de mis proyectos musicales.

El artista no es, para el músico Sergio Sánchez conocido también como Jazznoize, “una clase social, ni algo diferente que esté por encima del bien y del mal”. Sánchez comparte la responsabilidad del sello Micropolítica, un “archivo sonoro” -prefieren ese término antes que “netlabel”- de temática sociopolítica que ha puesto en circulación el disco digital 15M. Un minuto para la Historia. “La pretendida neutralidad que algunos muestran -continúa Sánchez- es un auténtico engaño, mi posición al respecto es que todos somos políticos“. Tanto Jazznoize como “un músico de radiofórmula” tienen “una posición de clase y de un modo u otro hacen política”. La cultura española de las últimas décadas ha cultivado la posición de la no intervención política como discurso dominante. La desconexión ha sido tan grande que, ante la llegada del 15M, muchos se preguntaron dónde estaban los músicos, qué tenían que decir al respecto y porqué seguían en sus casas y no en las calles. A Roberto Herreros   le gusta citar al artista  Rogelio López Cuenca cuando dijo en una entrevista que la etiqueta “comprometido” califica más “al que las pone que a lo etiquetado, que lo que está intentando es quedarse fuera él mismo de la foto, cuando  no hay arte que no sea político, desde las películas de ‘entretenimiento’ como las de Disney o las de Rambo, al cabezón de la inocente nieta, pobrecita, de Antonio López en Atocha”. Es más, el arte político no suele ser, en la mayoría de sus formas, crítico con el sistema sino más bien servil. Ahondando en esa relación Pedro Jiménez de  Voluble, Mediateletipos y el colectivo ZEMOS98 nos recuerda la  instrumentalización como “herramienta de ocio pero no central” de la música dentro del concepto de mítin-fiesta: “traigo un grupo de música conocido para que vengan más a mi discurso político”. No es lo mismo lo que se dice que lo que se hace“Reconozco que  definiciones como ‘música contestataria’ o ‘artista comprometido’ me resultan antipáticas” explica Herreros que es, además de músico, periodista. “También me llama la atención que se vincule la política a las letras. Una cosa es una letra política, otra un grupo político y otra una actitud política. Una actitud política puede ser funcionar con Creative Commons, pero un grupo político es algo mucho menos frecuente porque conlleva implicaciones muy fuertes, muy específicas y muy arriesgadas”. Como ejemplo nos pone a Fela Kuti en Nigeria, que “hizo de su troupe un partido político y, como consecuencia, le molieron a palos y tiraron a su madre por la ventana. También hay artistas políticos del otro lado: La Oreja de Van Gogh, sin ir más lejos, lo fue para la estrategia del PSOE y el PP en el País Vasco en los años noventa”.Pablo Benegas es, además del hijo del ex presidente de los socialistas vascos Txiki Benegas, guitarrista de La Oreja de Van Gogh. “Con toda la cautela del mundo, hemos hecho una canción de esperanza y se la hemos dedicado a la primavera que esperamos que florezca”declaraba envuelto en metáforas a la agencia Efe. Esa “esperanza” de la canción Promesa de primavera es la de la paz en Euskadi ante el cese de la violencia comunicado por ETA. “Sabemos que somos un poco moñas”, declaraba el teclista Xabi San Martín, admitiendo que “es verdad que se puede contar las veces que decimos sol y amor” pero “hay que querer saber leer a La Oreja”. La cantante, Leire Martínez, apuntilló que, como músicos, no debían exteriorizar preferencias políticas y dejó caer que tanto Rajoy como  Rubalcaba escuchaban sus discos.  “Muchos hemos estado implicados en diferentes colectivos sociales; pero, en los últimos años, también hemos sentido la urgencia de expresarnos musicalmente” declaraba Roberto Herreros a Julio Vallejo. Herreros es el impulsor de este artista colectivo llamado Robo en cuyo traje se enfundan solistas y grupos que sí se atreven a salir a la calle, como Wild Honey,Tarántula, Albert Plá o Nacho Vegas. El término del que prefiere hablar Roberto es el de “música política”, algo que “no está relacionado tanto con las letras de las canciones como con un modo de funcionar o con un contexto determinado. De todos modos, creo que para considerar político a un artista tiene que ser parte orgánica de un movimiento social. Lo contrario es un tipo recitándole sus opiniones a un público pasivo“. “Ahora mismo la mejor arma para un músico político -explica Sergio Jazznoize- es la organización y vertebración que amplíe al mayor número de artistas comprometidos, en plataformas, grupos en redes sociales o netlables que difundan su propio mensaje independiente contra la lobotomía cultural e informativa que nos tienen acostumbrados”. La crítica de Jazznoize pasa también por los medios de comunicación, mediadores responsables entre los políticos profesionales y los que no lo son: “La mayoría de los medios de comunicación pertenecen a unos oligopolios que intentan moldearnos. Pero ellos mismos están creando a sus propios enterradores. La lucha de clases también existe a nivel ideológico, en el terreno de la filosofía, del arte en general y de la música en particular”.Sampleo político-sonoro El disco 15M. Un minuto para la Historia es un trabajo colectivo de artistas sonoros experimentales en torno al 15M. Entre ellos se encuentran Oriol Rosell,i.r.real (Javier Piñango de Ankitoner Metamars, ex Mil Dolores Pequeños), Jean Montag, File Under Toner (Anki Toner, ex Superelvis), microPlex, Mao Sound System, Juan Antonio Nieto  (Pangea, ex Aviador Dro, ex Alphaville), Edu Comelles, Josué Coloma, Io Casino o Biodata Rakumin, entre otros. Algunas piezas son reflexiones sonoras y otras son grabaciones de campo registradas en la calle y tratadas o trituradas en casa. Sergio Sánchez creó el sello Micropolítica junto al músico experimental venezolano y pionero en la creación de la cultura netlabel de Latinoamérica Emiliano Hernández-Santana. “Surgió tras varias conversaciones -explica Sánchez- que tuvimos sobre la necesidad de difundir archivos sonoros centrados en lo político. La mayoría de artistas que provienen de lo experimental y el arte sonoro nos miramos demasiado el ombligo sin reflejar en nuestras obras las injusticias, las desigualdades y la explotación  en el mundo. Posiblemente seamos de los pocos netlables o tal vez el único que tenga como eje central la subordinación de lo sonoro a lo político. Para nosotros, la estética es lo menos importante, por ello, la libertad y el eclecticismo en el sello es total”.  El mencionado disco sobre el 15M documenta fielmente, a ojos de su compilador, cómo se gestó este movimiento -“al escucharlo nos sentimos como si estuviéramos allí mismo, en la misma asamblea”- y otros, como Grecia de Mao Sound System estudia la crisis y la agitación social de ese país. “Tenemos otra referencia excepcional sobre como un fascista gobernó en Venezuela; y en breve editaremos un disco sobre la última Huelga General del 29S y otro sobre la destrucción de zona virgen en las costas españolas, concretamente en El Gorguel, Cartagena”. El sello se plantea como objetivos concienciar de la justicia de la lucha por la independencia de los pueblos y crear una nueva cultura política que sume la democracia participativa a la representativa, entre otros.El ruido de la revolución Pedro Jiménez encuentra bastante natural que haya sido esta escena experimental la más afectada, en primera instancia, por el terremoto social, ya que el arte sonoro “por su propia naturaleza independiente y alternativa ha estado siempre cerca de ciertos movimientos sociales y hay proyectos fundamentales como todos los que ha hecho SONOSCOP, en especial  Sonidos en Causa y lo que ha hecho Escoitar sobre Aire, Sonido y Poder que son claros precedentes”. Mediateletipos.net, publicación online dedicada a la cultura aural, recopiló en un momento muy temprano todas estas muestras sonoras dedicas a la#spanishrevolution.Pero Jiménez quiere destacar también el trabajo de Fundación Robo “porque es orgánico y porque es vírico, porque le está poniendo en un brete a artistas para que se ponga a pensar la nueva canción protesta. Va creciendo poco a poco y se genera gracias al contagio, sin prisas, pero con grandes temas”. Como referente anterior al 15M Jiménez recuerda también cierta “escena de pop-rock copyleft más activista” aunque piensa que “debería haber más cosas” de “iniciativas abiertas, Creative Commons” y que “si hay un himno del movimiento debería ser copyleft para ser totalmente coherente con un movimiento asentado en movimientos de cultura libre y procomún”.