Siéntate y escucha. Artículo sobre Audiosfera.

Foto: Exposición Audiosfera. (Joaquín Cortés/Román Lores, Museo Reina Sofía, 2020)

El periodista Enrique Zamorano me hizo una entrevista telefónica para que le explicara mi participación en la exposición de arte sonoro Audiosfera, comisariada por Francisco López. En el periódico El Confidencial.

Aquí tenéis el enlace al artículo que ha escrito sobre esta excepcional exposición, posiblemente la más importante (en muchos aspectos) del mundo, que hasta principios de enero de 2021 se puede escuchar en el Museo Reina Sofía.

 

Enlace / Link

Tapetonic. Arte trash-magnético para una cultura de la readaptación

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A finales de octubre iba a ser la fecha prevista para la inauguración de mi primera exposición de arte sonoro dedicada íntegramente a mi trabajo, en el Laboratorio de Artesanía (Murcia), pero por cuestiones de confinamiento se retrasó unos días. Durante días los murcianos tuvieron la oportunidad de asistir a esta exposición única de obras híbridas (combinación de arte objetual y sonoro – inmaterial) realizadas a partir de materiales de reciclaje y viejas cintas de cassette. El subtítulo era “Arte trash-magnético para una cultura de la readaptación”.

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Una de las obras era propiamente una instalación sonora, totalmente inmaterial, cuyo disfrute podía realizarse mediante la escucha en el propio Laboratorio de Artesanía, a través de la emisión de los sonidos con un viejo dictáfono Sanyo. El resto de obras (objetuales) tenían un componente sonoro (relacionado con el propio objeto de arte visual), y que podía escucharse mediante un código QR que conducía a los enlaces alojados en la web del sello República Ibérica Ruidista. Las obras, únicas, han sido retiradas según la venta a los visitantes. Es un proyecto inusual en mi trayectoria como músico experimental que seguro tendrá continuidad. En breve aparecerá el catálogo de forma virtual para su consulta y/o adquisición de la obra.

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AUDIOSFERA. Experimentación sonora 1980-2020. [Museo Reina Sofía]

Imagen de Audiosfera. Experimentación sonora 1980-2020

Antes de nada, os aviso que la exposición ha sido pospuesta, que no cancelada, por la pandemia. Habrá que esperar nueva fecha, que estaba prevista para el mes de mayo.

En esta exposición comisariada, nada más y nada menos que por Francisco López, aparecerá un extracto de una de mis piezas (Obra sintética), publicada por el sello Pan y Rosas Discos (Chicago).

A través de una selección de cientos de obras sonoras, Audiosfera. Experimentación sonora 1980-2020 propone cubrir un vacío histórico y cultural en cuanto al reconocimiento, exposición y análisis de una parte esencial de los cambios recientes que se han dado en la concepción artística de la creación sonora.

Concebida desde una perspectiva social, con el objetivo de revelar y proporcionar un contexto para la reflexión y discusión sobre los cambios tecnoculturales ocurridos desde la década de 1980, la exposición presentará el trabajo de un gran número de artistas sonoros experimentales, originarios de diversas partes del mundo, la mayoría de los cuales son desconocidos para el público de arte contemporáneo.

La muestra se articulará en torno a siete secciones que atienden a diferentes procesos sociales, tecnológicos, históricos y culturales: genealogías, redes, mega-accesibilidad, ciborgización, estetogénica, recombinación y derechos. Estos procesos se han ido generando colectivamente y están ampliamente extendidos hoy en día, pero no han sido adecuadamente identificados, reconocidos o analizados artísticamente.

Audiosfera trata de ser una exposición de arte contemporáneo no conceptual a gran escala sin imágenes ni objetos, apoyada únicamente en las obras sonoras y en un diseño expositivo que facilita la escucha a un nivel experiencial, profundo y prolongado.

Costa a la escucha

Aquí tienen el video sobre el homenaje a José Manuel Costa que Medialab Prado pone a disposición de todos ustedes.

Grandes amigos y músicos quisieron recordar al amigo Costa. En la recta final pueden escuchar el pequeño tributo que Antonio Luís Guillén y yo realizamos en base a una interpretación muy libre de un tema de uno de los grupos favoritos de José, los alemanes Can.

El Quijote susurrado.

“El Quijote susurrado”, arte sonoro en la Fundación Casa Pintada, que acoge la propuesta del miembro de Intonarumori, J. J. Yelo.

De izquierda a derecha: Paco Guillén, profesor de dibujo del IES Floridablanca y de la Facultad de Bellas Artes; Juan Jesús Yelo, maestro de Educación Musical, miembro fundador y secretario de la Asociación Intonarumori, así como creador de la actual instalación sonora que actualmente pueden visitar en la bodega de la FCP ; José Manuel Costa, crítico y comisario de artes visuales y sonoras; Sergio Sánchez, artista sonoro y presidente de la Asociación Intonarumori; y Juan García Sandoval, museólogo y crítico de arte.

Mi entrevista sobre arte sonoro a J.M. Costa

Fue  publicada en la revista digital Sul Ponticello.

El universo expansivo y difuminado de lo que denominamos como arte sonoro en España, puede dar para muchos artículos, ensayos, conferencias.  Pero en esta ocasión  hemos abordado el universo de lo sonoro,  en todas sus variantes artísticas,  a través de una entrevista. Hemos tenido la suerte de poder conversar con José Manuel Costa, uno de los más duchos conocedores de las aristas del sonido y los terrenos fronterizos de lo auditivo como experiencia menos lúdica. Si se hicieran pintadas en vagones de metro con su curriculum vitae, necesitaremos más kilómetros que el metro de Moscú y Nueva York juntos. Pero tranquilos, aquí tienen solo algunas pinceladas: comisario enfrascado en mil proyectos (MediaLab, La Casa Encendida, LABoral), director de programas radiofónicos como Vía Límite (Radio Clásica de RNE) o  Retromanía (Radio 3), crítico de música especializada en varios periódicos de tirada nacional, El País, ABC, revistas míticas como La Luna o El viejo topo, y actualmente en el Diario.es.

Tras esta introducción oficiosa, estilo burocracia ministerial, pasamos directamente a lo que nos interesa realmente, las respuestas del protagonista a una serie de preguntas sobre el estado del arte sonoro en España. Con el fin de ampliar el número de tímpanos por metro cuadrado inmersos en este mundo cercano a los acúfenos y el zumbar en general, vamos a continuar con el intento (en la medida de lo posible) de desligar arte sonoro y cultura museística-elitista, porque, estimados lectores, en lo concerniente a los sonidos, el ruido no solo es bello, es del pueblo; y por tanto, hay que trabajar para desterrar las palabras minoritarias  y elitistas como conceptos endogámicos en lo concerniente a este mundo burbuja. J. M. Costa es uno de esos trabajadores infatigables, y le agradecemos su tiempo para intentar aclarar, o hacernos reflexionar críticamente sobre el arte sonoro en general.

 

Sergio Sánchez: Esto del Arte Sonoro es un cajón desastre.  ¿Cuál es el estado de la cuestión?

José Manuel Costa: El Arte Sonoro es algo tan intuitivo y directo como difícil de acotar. De hecho, ni a nivel general ni en el particular de España se ha podido encontrar una definición unívoca. Esto, que puede ser una pesadilla para los académicos, ha supuesto un factor de libertad para los artistas y el mismo Arte Sonoro. En efecto, sin normas ni cánones establecidos, el Arte Sonoro puede adoptar cualquier forma, perseguir cualquier intención o ser vivido por el visitante de forma mucho más inmediata.

Grosso modo, Arte Sonoro es Arte que suena. Esto incluye escultura sonora, instalación, creación de arquitecturas acústicas, performance, paisajes sonoros, experimentos acústicos… El Arte Sonoro permite enfrentarse a cada obra superando el estupor que muchas veces genera el Arte Contemporáneo. El visitante es capaz, sin mayores problemas, de establecer una relación (incluso de causa-efecto) entre lo que ve y lo que escucha y esto genera una pequeña plataforma de seguridad, una especie de efecto ¡ajá! que permite adentrarse en la experiencia sin preocuparse demasiado por un funesto “no entiendo”.

S.S.: ¿Podrías describirnos un posible mapa sobre la escena española?

J.M.C: En España ha habido Arte Sonoro desde muy pronto, desde los años setenta. Y no malo. Pero es difícil hablar de una tradición. Aunque, eso sí, tengamos un hombre-tradición cómo Llorenç Barber,  que ha descrito bien un complejo torbellino en el libro La mosca tras la oreja, ya recomendado por Miguel Álvarez Fernández.

Hasta época muy reciente, no más de diez años, no ha habido instituciones, sean universitarias, artísticas (visuales) o musicales que se interesaran estructuralmente por la cuestión. Eso sí, ha existido el trabajo de artistas, profesores y agitadores cuya labor ha permitido que lleguemos hasta aquí en unas condiciones medio decentes. No estamos demasiado mal, dado un nivel de desarrollo cultural que ha impedido la realización de muchos proyectos. Proyectos que, o bien han tenido que ser abandonados o han tenido que realizarse fuera de nuestro país. Solo con la aparición de los nuevos Centros de Arte Contemporáneo o iniciativas independientes como SensxperimentIn Sonora (p.e.), el Arte Sonoro en España ha podido alcanzar una modesta pero continua presencia que incluso ha llegado a algunas galerías privadas.

S.S.: Problemas  del Arte Sonoro en España. La dictadura de lo visual.

J.M.C.: El Arte Sonoro no aspira a ser hegemónico, ni siquiera mayoritario. No es ni un movimiento ni una moda. Simplemente devuelve un elemento, el sonido, a un Arte demasiado focalizado en lo visual, incluso aunque fuera conceptual. Y lo hace porque la tecnología (altavoces, transmisores, reproductores…), a partir de los años 60 del siglo XX, lo permite. De hecho, hemos llegado hace mucho a una situación en la cual la ubicuidad de lo sonoro destroza ese antiguo mito sobre la “primacía de lo visual” en nuestro tiempo.

Básicamente, el Arte Sonoro es solo una posibilidad entre las muchas que han traído lo que suele conocerse como Nuevas Prácticas Artísticas que, en mayor o menor medida, tienen relación con tecnologías que han venido desarrollándose y refinándose desde finales del XIX.

No es cosa de llorar sobre el apoyo institucional. No ha habido mucho, pero lo ha habido y se han producido buenas exposiciones (Tabakalera Soinua, ARTe SONoro, Dimensión Sonora, MASE…). Por supuesto, siempre son pocas, pero eso mismo pueden decir muchos otros sectores artísticos y no-artísticos. En cuanto a la educación, baste recordar que España es el país europeo con más baja educación musical. Y eso sí influye.

S.S.: ¿Subvención versus Autogestión?

J.M.C.: La autogestión no solo tiene que ver con querer. Es fácil un grado de autogestión si existen posibilidades sociales. Que van desde locales accesibles y baratos a cómo pueden sobrevivir los implicados. En unas condiciones como las madrileñas o barcelonesas y supongo que en otras partes, podría hablarse en todo caso de autogestión a tiempo parcial. De todas formas, la subvención debería ser un factor secundario aunque en lo absoluto rechazable. Si hay subvención, genial, el proyecto se afronta con mejores medios. Si no hay subvención, pues se hace de todas formas. Rebajando complejidades y aportando más cada individuo.

S.S.: Características propias del arte sonoro en España. ¿A remolque de Europa? ¿Debemos mirar más a los países latinoamericanos y menos a Europa?

J.M.C.: El Arte Sonoro tiene dos polos principales: Norteamérica (USA y Canadá) y Europa (sobre todo Alemania) que también son dos escuelas de pensamiento. Es lo que hay, pero no impide que cada cual piense por su cuenta. Tampoco es que en Latinoamerica parezca haber una actividad inusitada. Hay mucha música experimental, por supuesto, pero los “artistas sonoros” que conozco viven o vivían en Europa.

De todas formas, no creo que haya que buscar una gran originalidad. Por un lado no existe un lenguaje dominante en el Arte Sonoro, pero si algunas direcciones genéricas de carácter absolutamente trans-nacional y que puede utilizar cualquiera. Por otro lado, hay trabajos tan apegados a su entorno, que resaltar una particularidad sería casi redundante. El paseo con binaurales por Gijón realizado por Escoitar es un buen ejemplo: La experiencia tiene pleno sentido cuando haces el paseo real. Pero si lo escuchas en casa, se habrá transformado en un documento. Que, de todas formas, sería de una ciudad, de un lugar  concreto.

S.S.: Festivales y ciclos principales en nuestro país.

J.M.C.: ¿?

S.S.: ¿Textos  o libros fundamentales que recomendarías para comprender y conocer el arte sonoro?

J.M.C.: Bueno, yo soy bastante de la escuela alemana, que, curiosamente, es bastante más abierta que la americana. De modo que debo referirme a un libro en alemán, el catálogo de la mejor exposición-evento realizada sobre Arte Sonoro: Sonambiente (Berlín, 1996).

S.S.: Electroacústica y/o  Arte Sonoro. ¿Ruptura generacional? ¿Desconocimiento del pasado? ¿Herencia?

J.M.C.: Llegados a esta octava pregunta, debo aclarar algo. Hablo aquí de Arte Sonoro en sentido estrecho, por muy amplio que lo haya descrito. No toda la producción de la música experimental electrónica, que va de la pista del baile al ruidismo más extremo, es Arte Sonoro. Arte Sonoro sería aquello que posee una componente visual o espacial junto al puro sonido.

Pero respondiendo a la pregunta: la electroacústica, en términos generales, esta más anquilosada en Europa que muchas investigaciones instrumentales. Hay obras estupendas, pero no se trata de eso. Es una fórmula, cómo tantas ha habido en la historia. La nueva música no-académica, electrónica o no, ha encontrado el terreno casi desierto y ha podido evolucionar. También hay fórmulas, claro, pero al menos hay muchas.

S.S.: Corrientes del arte sonoro (fonografía, ruidismo, abstracción, instalaciones…)

J.M. Costa: De todo hay en la viña del señor. No veo una dominante sino muchos caminos más o menos transitados. Pero aprovecho para decir que el nivel y amplitud (paisajes sonoros, si se quiere) de la fonografía en España es un fenómeno de lo más notable.

S.S.: ¿Encuentras diferencias notorias entre los que provienen de Bellas Artes, del Conservatorio, o de los que son autodidactas?

J.M.C.: La verdad es que no me fijo mucho. Creo que alguien que empezó a hacer música directamente con el ordenador, puede ser un virtuoso de ese medio, no hay más que pensar en Autechre. Pero está bien estudiar, ¿por qué no? Se aprenden herramientas valiosas allí. Lo que hay que hacer es sacarlas de ese contexto y ponerlas a funcionar en lugares más animados. Lo que sí tengo comprobado es que resulta muy complicado saber cuándo el autor de un trabajo (hablo de Música Experimental ahora), tiene una base académica o no. No parece muy relevante.

S.S.: Existe un auténtico auge en estos últimos años: mapas sonoros o talleres.  ¿A qué se debe este interés?

J.M.C.: No tengo todavía una respuesta acabada. Los artistas españoles han entrado en el paisaje sonoro con verdadera furia y, cómo adelantaba antes, a un nivel de calidad superior. Es posible que esto tenga alguna relación con el hecho de que en nuestro país la naturaleza (denominación a debatir) es muy próxima y aún se producen sonidos artificiales (ídem) antiguos que desaparecieron de otros lugares hace mucho. Por otra parte, digámoslo, cualquiera puede en principio grabar ambientes sonoros y luego montarlos en un editor freeware. Posiblemente obedezca a un fenómeno similar a la fotografía universal.

La fonografía tiene una doble componente de concreción: por un lado se trabaja con sonidos concretos, por otro con sonidos específicos de un lugar. Y, según parece, tenemos lugares muy atractivos. ¿Es raro que la primera teorización del soundscape venga de Canadá, un país de espacios aún más abiertos que España?

Es posible asimismo que esta sea una forma, casi inconsciente, de preservar unos signos de identidad en peligro. O simplemente llamar la atención sobre el universo sonoro en el cual vivimos. Pero no lo tengo claro.

S.S.: ¿El camino a seguir?

J.M.C.: Ni idea. Pienso que son los artistas quienes marcan el camino. La teorización solo puede venir después. En lo que es Arte Sonoro en sentido estrecho, cada cual parece seguir un camino propio. En música experimental o en fonografía sí que hay prácticas más definidas e incluso al borde de la inmovilidad. El noise-drone, por poner un ejemplo. Pero lo mismo podría decirse de mucha música de baile electrónica (no confundir con la americana EDM) o ambient. Por suerte, los artistas suelen encontrar alternativas, incluso aunque al principio no lo parezcan. No es nuevo, el “Pink Flag” de Wire, (punk aún más anfetaminado) no permitía deducir como una evidencia la evolución y el significado posteriores del grupo.

Gastronomía y Arte sonoro. Jazznoize en Sunset Openhouse.

En el próximo evento de Casa Taller Birdie vamos a realizar una colaboración especial en la inauguración de Sunset Openhouse (Murcia). Amor González, la gestora de esos talleres y encuentros gastronómicos, realizará cena itinerante, ella las llama clandestinas, en un lugar con encanto. La cita será el jueves 17 de marzo, y el menú está compuesto de Queso labneh casero con olivada de aceitunas negras con nueces y orégano, baklava salado relleno de salsa de tomate con especias, dátiles y almendras, acompañado de ensalada de mango con lima y cilantro. De postre los comensales disfrutarán de su ya famosa tarta de chocolate fundente.

A continuación podrán disfrutar de una audición de música experimental que consistirá en una inmersión sonora realizada por Jazznoize. El material utilizado estará basado en el uso exclusivo de grabaciones realizadas durante la preparación de la cena, mediante los micro sonidos generados por la propia Sunset Openhouse, y mediante la utilización de micros piezoeléctricos durante la preparación de la cena.

sunset openhouse