Reflexión sobre la música ambient

Hace un par de meses se publicó en Beatburguerun artículo muy interesante de Javier Blánquez sobre el significado de la música ambient. Comparto parte de lo que explicó, pero no todo. El déficit en nuestro país sobre las distintas ramas del árbol llamado electrónica es más de lo deseado. Otro de los males es cuando se sigue ciegamente a los eruditos, que todo lo que escriben o predican sienta cátedra. Pero no es así. Leído el artículo, considero que el “ambient”, como en el resto de estilos/géneros con sus ramificaciones, tiene una clara línea de demarcación, más allá de la estética de todos sus “subgéneros”:
Primero. Lo que tenemos que tener en cuenta es si realmente se escucha la música ambient y se está atento en esa escucha.
Segundo. También hay que considerar de si esa canción que escuchamos es tratada como elemento secundario, lo que llamamos música de fondo, como los horrendos hilos musicales de centro comercial. En definitiva, para otro objetivo que no sea parte de esencial del sonido, y que está muy en la línea de eso tan “viejuno” (aunque ahora se le quiera vestir de modernidad) llamado “muzak”.


Dicho esto, tanto a un lado como al otro pueden estar los gurús de toda la vida, o los que en los últimos años (no meses) van ensanchando y enriqueciendo el género que algunos amigos y/o músicos experimentales patrios llaman (a veces con razón) “ambient bonito”.
Y esto no son parcelas, son criterios basados en lo que uno tiene, en general, por premisa esencial en esto de los sonidos (sin necesidad de articularse o no): la escucha atenta, o dicho con su definición original (de Pauline Oliveros), “deep listening”.

La muerte por megafonía. Instalación sonora.

El año pasado, se inauguró en la Casa Pintada de Mula mi exposición sobre la muerte y la comunicación en la pedanía de Cabezo de Torres, que a través de megafonía móvil se informa a los vecinos del fallecimiento de uno de sus habitantes. Os dejo aquí el texto que escribí para dicha instalación y algunas fotos.

“La muerte por megafonía” es una instalación sonora que representa, a través de la fuente de sonido, el hecho devastador de la muerte como elemento cotidiano. Construida a partir de una composición, “Mucha atención, vecinos” (2011), que se nutre de paisajes sonoros recogidos en la pedanía de Cabezo de Torres (Murcia) y distintos tanatorios de Murcia, nos permite reflexionar sobre los singulares casos de avisos de enterramiento que actualmente perviven en algunas pedanías de la ciudad de Murcia y otros pueblos de nuestra Región.

Estos rasgos sociológicos de difusión no son particularidades propias de un solo pueblo. Con diferente idiosincrasia se producen hechos similares por la geografía española, donde también se avisa del fallecimiento de los vecinos con un sistema de megafonía “andante” (coche o furgón), que se une a las señales de las campanas que doblan por los muertos.

Estas grabaciones, iniciadas a partir de unos estudios sobre fonografía, van desde lo particular a lo general, y tratan sobre el concepto español de la muerte, de la conciencia colectiva sobre ella a partir de la tradición católica que perdura vivamente en nuestra época actual, y que, aún en decrecimiento, no ha desaparecido, sino que se ha transformado gracias al desarrollo tecnológico que nos permite ampliar y acelerar el proceso de difusión de las noticias de mortandad.

Lo singular de este tipo de información (urbana y rural al mismo tiempo) que se transmite directamente en la calle es que son pregones, para ser más exactos, pregones de la muerte que usan la megafonía como elemento eficaz de difusión.

Una de las cláusulas prioritarias que los ciudadanos tienen contratadas con los Seguros (los gestores de las formas actuales de enterramiento) es el derecho al aviso para difundir la muerte del familiar. Apenas hay diferencias entre compañías, tal vez en el enunciado y la jerarquización de la información: lugar del tanatorio velatorio, iglesia, día, hora y lugar del enterramiento.

Los avisos suelen realizarse a las pocas horas de la muerte, y lo más singular de estos anuncios es la parte que corresponde a los “motes” de los difuntos, ya que junto a la ubicación y el horario, lo más importante son los pseudónimos (algunos heredados de padres y abuelos). Dichos apodos son la pieza fundamental de este tipo de anuncios por ser considerados la principal fuente de información, pero en pocos años esta tradición desaparecerá. Los motes están en fase de extinción, y las formas evolucionarán a la par que el desarrollo tecnológico.

El aviso para los entierros suelen recorrer todo el municipio, aproximadamente durante una hora, siempre según lo contratado. Y aunque no hay muchas diferencias, guarda relación con el poder adquisitivo del fallecido o familiares, pues la información con megáfono suele repetirse, en ocasiones el mismo día o al día siguiente.

Es necesario aclarar que dichos avisos no siempre se producen por fallecimientos, sino también para recordar los aniversarios por defunción, invitando a la asistencia para las misas-homenaje, una diferenciación entre religiosidad y ateísmo.

Una de las maneras de comprender España es a través de la escucha profunda y activa de nuestra sociedad, incluso en la forma que tenemos de enterrar a nuestros muertos. El clasismo no desaparece con la muerte, ya que los menos favorecidos no suelen realizar (e informar por megafonía) misas para recordar a sus muertos.

Mediante los sonidos (que son patrimonio inmaterial de todos) nos comprenderán en el futuro.

Mi entrevista sobre el libro Deep Listening en Ars Sonora.

El pasado 2 de noviembre de 2019, tuve la oportunidad de participar en el programa Ars Sonora de RNE, para charlar de forma distendida con Miguel Álvarez sobre el libro de Pauline Oliveros, Deep Listening, en la edición española que publicamos Josep Lluís Galiana (Edictoralia) y la Asociación Intonarumori. Para escuchar el audio hagan clic en la foto.

Presentamos la traducción al español del libro “Deep Listening. Una práctica para la composición sonora”, de Pauline Oliveros (1932-2016). Pionera de la música electrónica, compositora, intérprete de acordeón, investigadora y profesora, Oliveros dedicó su vida a desarrollar y enseñar la práctica conocida como “Deep Listening” o “Escucha profunda”. También fundó, junto a Ramón Sender y Morton Subotnick, el San Francisco Tape Center, y ejerció su magisterio tanto en el Instituto Politécnico Rensselaer, en Troy (Nueva York), como en el Mills College de Oakland (California), además de organizar numerosos talleres y residencias específicamente enfocados a profundizar en las posibilidades de la escucha.

Este sugerente texto ha sido publicado por la editorial valenciana EdictOràlia como fruto de un proyecto colaborativo entre admiradores de la obra de Oliveros, surgido de la iniciativa de Sergio Sánchez -quien nos acompaña en esta edición de Ars Sonora desde el centro territorial de RNE en Murcia- y Juan Jesús Yelo, con el apoyo y colaboración de la Asociación Intonarumori y el Laboratorio para la Investigación de Procesos Creativos Contemporáneos AD LAB. La edición de este libro ha contado con la implicación del músico, escritor y editor valenciano Josep Lluís Galiana, el traductor Francisco Campillo, el artista visual Paco Ñíguez -autor de la portada- y el diseñador gráfico Paco Vico. Por su parte, la librería madrileña El argonauta se encarga de la distribución del libro tanto en España como en el extranjero (si bien en algunos países de Latinoamérica está disponible otra reciente traducción de este texto, realizada por Alan Courtis -quien también firma el prólogo- junto con Juan P. Martese, y publicada -con el mismo título que la edición española- por la editorial argentina Dobra Robota).

“Deep Listening. Una práctica para la composición sonora” recoge las ideas fundamentales del legado artístico y pedagógico de Oliveros. Se trata de un libro dirigido no solamente a compositores y artistas sonoros, sino también a intérpretes, estudiantes, docentes y, en definitiva, a cualquier persona interesada en profundizar en el fenómeno de la escucha creativa, consciente, y en comprender la música experimental de nuestra época. Desde esta perspectiva, la obra representa un compendio de maneras de escuchar y “sonar”, que proporciona numerosas claves acerca de cómo nuestra consciencia puede verse afectada por la profunda atención al ambiente sonoro que nos rodea.

La conversación con Sergio Sánchez acerca de esta publicación, y en general sobre la influencia del legado de Pauline Oliveros, se complementa con la escucha de fragmentos de dos obras de la autora estadounidense (“Big Mother is Watching You”, de 1966, y “Poem of Change”, de 1988 -obra que recuperamos de la antología titulada “Lesbian American Composers”-), así como con una muestra del trabajo como artista sonoro de nuestro invitado, Sergio Sánchez (en este caso bajo el pseudónimo Jazznoize), titulada “Abismo concreto” -que extraemos de otra compilación, correspondiente al proyecto “Sound-In 2012

Mi artículo sobre Deep Listening. “Más allá de los ruidos”

Pueden leer aquí el artículo que escribí para la promoción de la edición en español del mítico libro de Pauline Oliveros. Se publicó en la revista Sul Ponticello el 9 de septiembre del 2019. Edición publicada por Edictoralia y la Asociación Intonarumori (@intonarumori_).

Este es un libro que recoge práctica y pensamiento, inspiración en forma de sonidos  y sueños de silencio. Demuestra los placeres que se derivan de ellos y también cómo nuestra propia naturaleza no es independiente, ni tampoco ajena, al discurrir sonoro de nuestro entorno más próximo. Se concretan ejercicios, prácticas y formas de pensar, o más bien de repensar el lenguaje sónico que sobresale entre líneas, espacios, y pentagramas. Podemos preguntarnos ¿cómo podemos narrar nuestras experiencias y nuestras emociones como compositores y artistas?

¿Y comprender intensamente aquella frase suya que decía que escuchásemos todo el tiempo y que fuésemos conscientes cuando no lo hacíamos? Tal vez la respuesta se encuentre en este pequeño libro que Oliveros escribió, para descubrirnos una figura de primer orden que nos permite elaborar en nuestra conciencia (para su posterior aplicación práctica) otro concepto sobre lo que es y significa la escucha profunda y atenta. No es nada sencillo escribir la reseña de este libro más allá de la simple prescripción, máxime cuando se es coparticipe del proyecto, de la diminuta locura que gravita sobre publicación de la traducción, por primera vez al castellano, de uno de los textos esenciales de Pauline Oliveros (1932-2016), compositora y figura influyente a partir del último tercio del siglo XX.

Contextualizo. Ha sido reconocida mundialmente como una pionera de la música electrónica, como gran compositora, intérprete y profesora; dedicando su vida a desarrollar y enseñar la práctica conocida como Deep Listening. Junto a Morton Subotnick y a Ramón Sender (hijo del escritor español exiliado por la Guerra Civil Española) creó el influyente San Francisco Tape Center, trabajó como investigadora y profesora de Música en el Instituto Politécnico Rensselaer en Troy (Nueva York) y en la residencia de artistas Darius Milhaud del Mills College de Oakland (California). También presidió la fundación que lleva su nombre en Kingston (Nueva York), además de publicar varios discos importantes y realizar talleres y conciertos en distintos lugares del globo.

Cierto es que  fue publicado hace ya algún tiempo. Los que seguíamos la obra de la artista norteamericana conocíamos el libro, pero siempre recurríamos a su lectura en un idioma que no era el nuestro, con el problema que conlleva desconocer en cierto grado el inglés. De ahí que Intonarumori, Asociación murciana de Arte sonoro y Música Experimental (Sergio Sánchez y Juan Jesús Yelo) decidiéramos sacar adelante la edición española, porque siempre recurríamos a los textos de la compositora estadounidense. Saltamos al vacío y trasladamos la propuesta a Josep Lluís Galiana, que además de ser un gran músico y amigo, es editor. Estaba decidido, esa edición se iba a publicar, y queríamos que su Edictoralia fuera la casa de esta edición en castellano. El visto bueno del prestigioso traductor, y también amigo, Francisco Campillo García ya lo teníamos por adelantado. A Galiana le gustó mucho la propuesta, y más tarde aportaron su gran valía artística el pintor Paco Ñíguez y el diseñador gráfico Paco Vico.  El apoyo de AD LAB, también ha sido importante.

De aquel ambiente distendido y de unidad en busca de una salida fructífera para la publicación de ese delicioso texto, iniciamos sin prisas una larga marcha que a día de hoy llega a su fin, con un objetivo explícito, el de tener a la venta este texto que tanto releemos. Os recomiendo la lectura de este texto, de esta cada vez más reivindicada artista, ya que no es solamente una práctica para la composición sonora, también es una suma de muchas formas de escuchar y de sonar. Por otro lado es una apuesta filosófica, más allá de su ideario práctico, por comprender con otro enfoque la música y lo que algunos denominan “post-música”.

Los artistas sonoros, estudiantes de música, profesores, e incluso meditadores, en definitiva, todo aquel que esté interesado en saber cómo nuestra consciencia, la que deviene de nuestra práctica social, puede ser influida por la atención profunda del ambiente sonoro que nos rodea, y que nos afecta individual y colectivamente, tienen en Deep Listening un gran libro de cabecera. El subtítulo es tremendamente explícito, “Una práctica para la composición sonora”, significando que va al encuentro de mejorar sus propias capacidades de escucha y compartirlas con otros compositores, intérpretes y público en general. Estas actividades se resumen en 144 páginas. Y son accesibles a cualquier persona interesada en el concepto de la escucha, más allá de su grado de formación. Con él podemos aprender a discernir la diferencia entre oír y escuchar, pues uno de sus propósitos es arrastrarnos hacia la idea nodular de que la escucha no siempre está activada.

Parte del cuerpo teórico de Oliveros iba dirigido a combatir la sordera de nuestra sociedad, haciendo avanzar la música en el último tercio del pasado siglo XX, abriendo nuevos caminos y ensanchando otros ya existentes. Todo ello con la dificultad de ser mujer en un mundo en el que simplemente por el hecho de serlo le obligaba a sortear numerosos obstáculos. El sentido de Deep Listening reside en el acto de la escucha y su aprendizaje, en llegar a la reflexión sobre la conciencia sonora, la música experimental; en el aprendizaje cuando escuchamos nuestro entorno y a otros músicos, en entender el sonido para incluso investigar sobre la forma en que concebimos la escucha y el sonido.

Con este libro se aprende que el acto de escuchar no es un ejercicio aislado, ni que tampoco lo comprendemos como lo hacían nuestros antepasados. La escucha profunda es una experiencia sensible, sensorial y de conocimiento que rompe con las tendencias actuales sobre nuestra percepción, más allá de lo superficial. Puede servir de gran ayuda para todos los que realizan composición sonora, a quienes se menciona en el título de la obra, y también para los interpretes que necesiten escucharse antes de proyectar en su público todo aquello que son capaces de generar con su instrumento, tal y como hacía la propia Pauline Oliveros. Insisto, sus páginas nos proporcionan útiles, tanto a los que tengan formación musical como a los que no la tengan, y a los que estén interesados en entender y practicar (solos y en compañía) las propuestas de Oliveros en torno a la escucha interior y la interpretación. Porque como decía “vivimos un tiempo ruidoso en el que es difícil escuchar”. Hemos intentado poner nuestro granito de arena para acabar con el injusto ostracismo que, como con otras tantas mujeres en el mundo de la música, sufrió Oliveros. En 1970 escribió lo siguiente en un texto titulado No la llames mujer compositora, (publicado en el New York Times): “Aún es cierto que a menos que sea excelente, la mujer en la música siempre estará subyugada, mientras que los hombres con el mismo o menor talento, hallarán su lugar con más facilidad”.

Que no existiera aún una edición en España de este imprescindible libro lo explica todo. Ahora parece que cambian las cosas, pues están intentando rescatar el increíble trabajo de algunas compositoras, no solo de Oliveros, también de Daphe Oram, Eliane Radigue, Teresa Rampazzi, o Delia Derbyshire. Por señalar algunos ejemplos. La Asociación Intonarumori partimos fervorosamente de acabar con esa injusticia publicando con Edictoralia este indispensable título que además del prólogo a la edición española, consta de una presentación, un prefacio, una introducción, práctica y guiones de sus clases, ejercicios preparatorios, de respiración, de escucha, de maneras de escuchar, ejercicios de grabación de campo, e incluso piezas de Deep Listening, que surgieron de un principio, una actuación en el interior de una cisterna militar con reverberación de casi un minuto.

Como decía Louis Althusser, “solo se conoce lo que es”, y no debemos excluir  la escucha, que es un gran antídoto contra el pensamiento  único y totalitario de lo que únicamente miramos. Les lanzo una última pregunta: ¿se puede observar, conocer y pensar a través de la escucha? Desde finales de agosto pasado ya se puede conseguir bajo pedido el libro a través de la propia editorial. También en la librería Argonauta. El próximo 8 de octubre realizaremos la presentación en Murcia, también en otras ciudades, como por ejemplo unos días antes, el 28 de septiembre, en el festival Morada Sónica de Almería. Les invito a seguirnos, tanto a Intonarumori como a Edictoralia, través de redes sociales (Facebook y Twitter) para conocer las últimas informaciones acerca de las presentaciones que iremos realizando a lo largo de nuestra geografía“.

Costa a la escucha

Aquí tienen el video sobre el homenaje a José Manuel Costa que Medialab Prado pone a disposición de todos ustedes.

Grandes amigos y músicos quisieron recordar al amigo Costa. En la recta final pueden escuchar el pequeño tributo que Antonio Luís Guillén y yo realizamos en base a una interpretación muy libre de un tema de uno de los grupos favoritos de José, los alemanes Can.

Radio Tsonami (Chile) – Red Kite.

El pasado 11 de junio a las 22 hrs, el programa “Espectros y números”, vía Radio Tsonami, estrenó un mini especial con una selección del catálogo de Pueblo Nuevo en su vertiente ligada al noise, la electroacústica y la experimentación sonora:

01. FRVSNT – Lote 2 — 05:16 (Lote – Pueblo Nuevo – 2016)
Rodrigo Castellanos / Luciano Giambastiani

02. Bryan Holmes – Glosa de Climax Púrpura — 05:24 (Arak Saya – Pueblo Nuevo – 2016).

03. Alejandro Albornoz – Ejercicio 3 (2006) — 03:45 (Fluctuaciones 2 – Pueblo Nuevo – 2016).

04. Red Kite – Olimpo — 06:08 (#1 – Pueblo Nuevo – 2017).
Sergio Sánchez

05. Baltazar – Personal Train — 03:10 (After Kansai – Pueblo Nuevo – 2018).
Pedro Pablo Pedroso Baltazár

Aquí pueden conectarse a la radio online y/o escuchar otros podcast del programa:
http://radiotsonami.org/radio/programa-espectros-y-numeros/

“Espectros y números” es producido por Oscar Santis, artista visual y sonoro.

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World Listening Day 2018

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Mi contribución este año al día mundial de la escucha ha sido a través de la colaboración con el fonografista Juanjo Palacios, aportando una grabación para el recopilatorio sobre el World Listening Day. Este proyecto se celebra desde hace años el 18  de julio,  #WLD2018, un evento que nació exáctamente en 2010 con el objetivo de celebrar la práctica de la escucha, concienciar sobre temas relacionados con la ecología acústica y diseñar iniciativas pedagógicas que exploren este tipo de prácticas.

El tema de este año, “Escuchando el futuro”, creado por la artista de sonido filipina Teresa Barrozo.

El tema llama a reinventar un futuro personal y universal a través de la escucha. Se alienta a los participantes a examinar sus esperanzas, sueños, ambiciones y temores para el futuro y reflexionar sobre la pregunta, “¿Cómo suena tu futuro?”

 

Cohetada en Ojós (Murcia). Soundscapes.

Los  miembros de  la Asociación Intonarumori,  asistimos a las fiestas del pueblo de Ojós, situado en pleno  valle de Ricote. Su  espectacular cohetada  nos llamó la atención para  realizar registros sonoros  para un futuro proyecto de soundscape, el primero que se realiza en ese pueblo.

Pronto  más información.

 

Harar en Centro Párraga. Ciclo Eclipse Flúor.

“Harar” es una mezcla la música electrónica y el spoken word, un género nacido en el Harlem de los años 20 y utilizado por la generación beat de los 50 que saca a la literatura de su marco convencional. La poesía sonora  en búsqueda de la experimentación  del sonido  de la voz humana,  de la manipulación y deconstrucción de las palabras  en búsqueda de  ritmos fusionados  mediante  sampler .

El 19 de julio, Harar  (Lujo Berner  +  Sergio Sánchez)  tuvieron la oportunidad de realizar su segunda intervención  poética – sónica. En  un lugar  espectacular, la terraza del Centro Párraga (Murcia).


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I Congreso Internacional de Arte, Paisaje, y Naturaleza en el Mediterráneo

El  pasado  fin de semana se ha celebrado el primer  Congreso de esta índole en la Región de Murcia, concretamente en el pueblo de Ojós.

Os hacemos participes del programa del I Congreso Internacional Arte, Naturaleza y Paisaje en el Mediterráneo que se celebrará los días 11, 12 y 13 de octubre del 2018, en Ojós (Valle de Ricote, Murcia).

Intonarumori tiene una participación destacada en unas “Conversaciones en torno al paisaje y la naturaleza en el arte sonoro”

El programa definitivo se compone de 50 intervenciones, entre las ponencias plenarias, mesas redondas, presentaciones de proyectos y las 33 comunicaciones seleccionadas por el Comité Científico, de setenta propuestas presentadas.

Esta iniciativa, surge con el objetivo de dar a conocer, promocionar y preservar la naturaleza, el paisaje, la creación artística y su difusión en relación al entorno natural del Mediterráneo. El Congreso servirá como elemento de investigación en los aspectos que intervienen en un amplio campo del Arte-Naturaleza y Arte-Paisaje, donde se analizarán intervenciones artísticas que contemplen las particularidades del entorno, territorialidad, paisaje, museos, educación y cultura.

Programa del Congreso:

https://www.artenaturalezapaisaje.com/schedule

Es  tremendamente anómalo que se incluya  en un congreso de este tipo el arte sonoro.  La valentía de la organización y el comité científico es digna de aplaudir. Este es el camino a seguir para que el arte sonoro  y la música experimental  se adentren  más allá de  los circuitos endogámicos o aislados en los que se mueve.

Agradezco al Comité científico y a la organización por elegirme para representar, junto a otros colegas, el apartado de arte sonoro, en relación con el paisaje y la naturaleza.  Los asistentes pudieron conocer algo más de lo que hacemos los fonografistas y músicos experimentales  con los sonidos de nuestro entorno. El sonido, en definitiva, también forma parte del paisaje.

Debido a cuestiones organizativas,  la  mesa redonda  sobre arte sonoro se trasladó  a la iglesia del pueblo,  algo que añadió  más singularidad al asunto.

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INTONARUMORI en acción. Mi charla en la Facultad de Educación + Charla CPR en Centro Negra.

 

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Previo a mi doble charla teórica de hoy sobre paisaje sonoro (dos clases) en la Universidad de Murcia. Un total de 45 alumnos escuchado atentamente conceptos básicos sobre fonografía. Westerkamp en las aulas murcianas. Antes, clase práctica (sobre Audacity) del profesor Juan Jesús Yelo. La Asociación Intonarumori en plena acción didáctica.

Con anterioridad,  ofrecí una charla a profesores de secundaria, especializados en música.  En  el centro AADK  de Blanca.

Este es  uno de los fines  principales de  mi Asociación.  La difusión de otro tipo de propuestas para trabajar con los sonidos, y difundir la escucha profunda y atenta.

Hasta siempre, querido José Manuel.

Es difícil encontrar las palabras exactas que expresen el afecto y el respeto que muchos amigos sentíamos por el tristemente fallecido José Manuel Costa. Si no recuerdo mal, le conocí personalmente con ocasión de mi participación en la Feria de Arte Estampa, concretamente en su apartado de arte sonoro llamado Sound In. José Manuel estaba realizando allí mismo uno de sus programas para Vía Límite. Al fin pude encontrarme con él aprovechando la entrevista que me realizó, comprobando lo que tiempo atrás intuí por las redes sociales, el entusiasmo por tu trabajo.

Era un gozo conversar con él sobre arte sonoro, música electrónica, e incluso política. Porque José era una persona muy politizada. Siempre escuchaba los trabajos sonoros que le enviaba, y ahora se me hace raro no poder conocer sus opiniones, o recibir sus consejos sobre mi trabajo, el arte, y la vida. Su repentino fallecimiento tras horas de lucha nos ha dejado muy apenados. Aún cuesta asimilar su muerte. Antes no había podido escribir de forma reposada, y es ahora, pasadas unas semanas, cuando ya fluyen las palabras.

Los que dedicamos parte de nuestro tiempo a esto del arte sonoro, música experimental, o como queráis llamarlo, hemos perdido a nuestro mayor referente.

Era un padre que siempre respaldaba desde el minuto uno nuestros trabajos, al menos así nos sentimos algunos, como auténticos huérfanos. Parte de lo que tenemos de escena o algo parecido a ella comenzó a articularse de forma seria gracias a algunos ciclos, grupos de redes sociales, sellos discográficos, pero principalmente a través de programas como Vía Límite, en cuyas emisiones, además de culturizar a los oyentes con sus programas impecables, aparecían proyectos necesarios de difundir aunque estuvieran alejados del mundillo académico. Era el espaldarazo a nuestras propuestas. El reconocimiento del maestro.

Su muro de facebook está inundado de un infinito drone sónico de respeto y afecto que la gente le está devolviendo en forma de emotivos mensajes. Porque para él la cultura no era algo abstracto, era la suma de las personas que nutrían el arte con sus respectivas obras. Las palabras más repetidas estas últimas semanas en homenaje a Costa son humildad y generosidad, más allá incluso de la significancia de su prestigio como experto y profesional. Un ejemplo, Robin Rimbaud, escribió esto cuando le informé de su fallecimiento: “Maldita sea. Realmente triste leer esto aquí. Fue un tipo fantástico y muy solidario con mi trabajo, especialmente al principio. ¿Cuándo sucedió esto? Odio descubrir tales cosas en línea y especialmente cuando se pierde a una persona tan buena. ¡Lo extrañaré también!

Es remarcable su apuesta por el arte que no se ve, el que únicamente aporta sonido para algo tan emocionante como la escucha. Espero que algunos tomen nota de ello y no entremos en un auténtico agujero negro orquestado por las artes plásticas. Los que trabajamos con el sonido nos quedamos especialmente rotos y vacíos, pero con la esperanza de que pervivirá en todos nosotros hasta que llegue el último de nuestros días.
Algunos programas que respiraban el mismo aire que Vía Límite (Vericuetos, Llums de Tunguska, el mítico Ars Sonora) han recordado lo importante que fue Costa para esta escena eternamente invertebrada.

El crítico de arte, comisario, e incluso DJ, tenía un curriculum increíble. Iba para médico, pero al final se dedicó a al arte. Para conocer mejor su trayectoria os recomiendo el programa que le dedicó su compañero y amigo José Miguel López en Discópolis no hace ni un año, donde se muestra que en cada gran salto adelante cultural en nuestro país, él estuvo siempre ahí, protagonizando y visibilizando esos cambios. De La Movida a la música experimental y el arte sonoro. De sus críticas de arte y música en El País (hizo la primera reseña de Esplendor Geométrico), y su paso por Radio El País, La Luna, Onda 2 Radio, Diario.es, el ya citado Vía Límite, o su último programa (realizado con Abraham Rivera) Retromanía, a colaboraciones en publicaciones de todo tipo, incluidos fanzines (recuerdo con añoranza la publicación Self). José Manuel también fue protagonista en el resurgir vital de la nueva Alemania post muro, como corresponsal en Berlín para el periódico ABC. Después se trasladó a Londres en los tiempos de reclusión del dictador Pinochet, si no me falla la memoria. Desgastaría el teclado si continuara enumerando todo lo destacable en lo profesional de José, pero de su amplio y notorio historial, quiero destacar Vía Límite, ya que marcó un antes y un después mientras existió ese programa radiofónico.

Mostró a los oyentes la música experimental, el arte sonoro de una nueva generación no arraigada en el academicismo y que surgió de la democratización en las formas de composición. Tenía muy buen olfato para descubrir nuevas propuestas, valorando en sentido estricto el sonido como fuente expresiva de primer orden. Y eso es mucho decir. En este sentido, fue un visionario, como casi en todo. Siempre le estaré agradecido por prestar atención a mi trabajo sonoro y valorarlo. También por escuchar mis sesiones de DJ y concederme un par de entrevistas para un blog ya extinto. Recuerdo un pequeño texto que me envió sobre el ruido y que me impresionó. Era para un artículo que escribí sobre centenario de Luigi Russolo. Me impactó porque planteaba lo opuesto a lo que muchos teóricos y expertos afirman sobre el tema: “El ruido pudo y puede liberar de convenciones, pero es esclavo de su época, y este ruido que nos rodea es, casi siempre, el del progreso capitalista, no el de una acción revolucionaria”.

Aunque podría escribir mucho sobre su relación con la música experimental, toda la escena de paisaje sonoro y grabaciones de campo (defendía a capa y espada el gran nivel que había en España), quiero dedicar unas líneas a una faceta no tan conocida por algunos, su pasión por la música de baile, de club en sus diversas variantes, ya que sus gustos eran muy eclécticos: techno, acid house, drum and bass, dub, ambient, illbient, etc.

Su pseudónimo como DJ tiene miga, ya que no solo describió lo que ocurría en la capital alemana, sino que protagonizó y ayudó a constituirse toda una escena electrónica radical surgida de las cenizas de la Guerra Fría. Tal vez por el apellido o el acento, lo desconozco, los alemanes creían que era portugués de ahí el nombre que le adjudicaron en sus andanzas como pinchadiscos: Da Costa, que es como se le conoció en algunos círculos berlineses cuando lo enrolaban para pinchar (en Self publicó algún artículo con ese pseudónimo).

Aunque si no recuerdo mal fue debido a que al apellidarse de Costa, en alemán “von” era algo que les provocaba carcajadas a sus amigos alemanes, así que pasó a ser directamente Da Costa. En sus sesiones no lo hacía nada mal. Desconozco si existe alguna grabación de aquella época, creo que hay alguna cassette circulando, pero de una sesión en una galería de Barcelona.

Recuerdo que en 2014 pinchó en la fiesta organizada por Autoplacer en el Club Paraíso de Madrid, y meses después (noviembre) hizo lo propio en  Murcia para una fiesta de Intonarumori (Cabina Experimental), en Bar Ocio.

Tenía su estilo personal, basado en conceptos de vanguardia donde aunaba en forma de collage diversos tipos de sonidos arriesgados (berlineses y vieneses) con sonidos de dub futurista por debajo de voces de poetas y música concreta. No importaba que adoleciera de cierta técnica. No vamos a decir que pinchara como Jeff Mills o Claude Young, o Dj Pierre (de los que más le gustaban) pero lo importante eran sus selecciones, perfectas, modernas, dignas, contextualizando como nadie lo que sucedía en cada momento. Porque aunque estuviera detrás de unos platos, Costa seguía siendo un intelectual con una cultura inmensa y variada. Es por esto que su falta ha generado tan inmenso vacío. En una ocasión me comentó que era capaz de meter sonidos planeadores a lo Tangerine Dream, ritmos africanos contundentes, ruidos electroacústicos y algunas frases vocales. Menuda suerte vivir en aquel Berlín de principios de los 90, donde además de pinchar, hacía de productor con su amigo Andreas Pieper (miembro de General Magic).

Anécdotas tengo muchas de las numerosas conversaciones que tuve con él, pero la primera que recuerdo se produjo en 2010, cuando nos conocimos. Pensó que yo vivía en Berlín por las burradas enciclopédicas que le soltaba sobre electrónica de club de la Alemania de los noventa. Un día estuvimos conversando largo y tendido sobre aquella estúpida (esa fue su definición) ley británica de 1994 (Criminal Justice Bill) dirigida contratravellers y amigos de las fiestas rave.

Me emocionaba cada vez que me contaba algo sobre los grupos y productores que llegó a conocer. Eran vivencias propias de esas que leemos todos en los libros sobre techno. Míticas sesiones de unos recién llegados productores de Detroit, que si este u otro festival. En fin,  la lista sería interminable. Dejo algunos nombres: Blake Baxter, Spiral Tribe, Tanith (Thomas Andrezak), etc. Casi todo lo que pueden leer en el recomendable libro Klang Der Familie lo vivió (y disfrutó). Creo que la amistad vino de ahí, de esas charlas sobre esta música popular, además de la afinidad por la música experimental y las field recordings. Afortunadamente, José Manuel Costa era uno de los grandes intelectuales sobre arte, y nada proclive a defender algunas de las tesis reaccionarias de Adorno. Ciertamente no importaba el tema a tratar en sus conversaciones porque siempre daba, sin pretenderlo, clases magistrales. Su humildad era verdadera.

Ambos teníamos la idea de que cualquier tipo de música podía ser excelsa. Tenía dudas para elegir a Jeff Mills en 1992 o Tony Conrad en 1995. Y esto decía mucho de su pensamiento sobre la música, y el arte en general.

Disfrutaba con los debates extensos sobre política y techno, porque para él, este género tenía un código aún por descodificar.

Para los que conozcan más al Costa comisario y serio, sepan que disfrutaba como un adolescente con las sesiones y la música del colectivo “guerrillero” Underground Resistance a los que consideraba aún más bestias que Public Enemy, no por mensaje (igualados) sino por intensidad sonora. Una de sus debilidades era el dub, un estilo muy influyente pero que jamás triunfaba. Le apasionaba tanto la música (a pesar de su edad y del recorrido vivido en experiencias) que parecía un niño travieso cuando programó en Retromanía el himno acid I´ve Lost Control de Sleezy D.

Pensándolo bien, lo suyo fue estar siempre en el paritorio de las escenas más arriesgadas que surgieron en los últimos cuarenta años. Y por ello dejó huella más allá de nuestras fronteras. Muchos de los ilustres de la música electrónica surgida en los años noventa le deben mucho. Sellos ahora tan ilustres y prestigiosos comoMego, tuvieron el respaldo inicial de José Manuel Costa. Participaron en una de las primeras ediciones delSónar gracias a su influencia y contactos. Tras su fallecimiento, informé a algunos de sus amigos músicos en Alemania, pues desconocían la mala noticia. Por este motivo, al pedirles que dedicaran unas palabras a su memoria, no dudaron ni un instante.

Para el recuerdo quedará el viaje relámpago que el músico Justo Bagüeste realizó desde Huesca para asistir al velatorio. Hizo sonar su saxofón, impregnando la sala de música. Todos los que no pudimos acudir a ese tanatorio estuvimos bien representados en Justo.

Ahora quedan para el olvido los proyectos que teníamos hablados en su última visita a Murcia cuando la Asociación Intonarumori pudimos traerle gracias a la generosidad de la Facultades de Bellas Artes y de Educación para que impartiera un par de conferencias a finales de 2017. Fue la última vez que le vi.

El contacto por redes sociales siguió, hasta unos pocos días antes de su fallecimiento. Cuando pensé en escribir algo sobre José Manuel, les propuse a algunos músicos y amigos extranjeros de José si querían dedicarle algunas palabras. Todos aceptaron sin pega alguna. Vitor Joaquim, Robert Henke (Monolake), Robin Rimbaud (Scanner), Peter Rehberg (Mego), y Peter Maibach.

Mis condolencias a su familia, especialmente a Isabel.

Vitor Joaquim:En el Trendelenburg de 2012 he tuve el gran placer y honor de conocer a José Manuel Costa. Además, he tenido la sensación que nos hemos tornado muy amigos sobretodo por la pasión con la cual mirábamos la música: gustar de oír-la, pensarla y aceptar que hay cosas que no se saben tan bien como se sienten. Tremendo hombre, y profundo conocedor de la música y de su entorno. Una lastima para todos, para los españoles en particular, y para la familia y amigos en especial. Que se haga un Buda, RIP. España y la música están en deuda con José Manuel.

Peter Rehberg:José fue el primer periodista internacional en abogar por el trabajo que hicimos con Mego. Estuvo allí desde el comienzo en 1995. Él fue la razón por la que fuimos al Sonar en 1996, que fue nuestra primera salida importante fuera de nuestra base de operaciones.

Robert Henke:Descansa en paz, mi querido José Manuel Costa. Gracias por las discusiones, inspiraciones y argumentos sobre arte, música, vida y todo el universo. Gracias por los grandes momentos en Berlín, a principios de la década de 1990, y por todo lo que siguió después. Se te extrañará mucho.

Robin Rimbaud:A principios de la década de1990, mi carrera musical apenas comenzaba y tuve el honor de ser invitado a tocar en una de las primeras ediciones de Sónar en Barcelona. Tuvo lugar en una versión mucho más modesta que la de hoy, con una serie de conciertos en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, ​​y estuve encantado de compartir el escenario y el ambiente con muchas personas inspiradoras. Es allí donde conocí a José Manuel, un hombre cuyo entusiasmo por la nueva música era abrumador. ¡Hablamos con entusiasmo sobre la música entre cada acto en vivo!

A medida que pasaban los años y mi carrera se expandía, nuestros caminos se cruzaban con frecuencia cada vez que viajaba, a menudo en las circunstancias más sorprendentes y siempre era un placer sentarme con él y compartir historias de nuevos lanzamientos, nueva música que habíamos escuchado y querido para compartir el uno con el otro. Su actitud cálida y afectuosa era seductora, y hasta el día de hoy recordaré siempre su sonrisa feliz y su gran energía para escuchar nuevos sonidos y formas en nuestro mundo sónico.

Llegaría a Berlín y estaríamos allí, o en un espectáculo en Londres nos encontraríamos, o de repente en algún otro lugar del mundo. ¡Siempre fue una sorpresa alegre! Tal era mi creencia en sus gustos y elecciones musicales que a menudo escuchaba sus programas de radio. Apenas entendía una palabra de español, ¡pero siempre abrazaba la música que programaba! Su presencia será profundamente extrañada.

Peter Maibach:La última vez, cuando caímos sobre nuestros cuellos, nos abrazamos felizmente. Fue una visita sorpresa a Berlín para la gran exposición sobre los años 90 en Künstlerhaus Bethanien. Se sentía como todos los 25 años antes, realmente muy bueno, sincero, agradecido y feliz. Pedimos rápidamente un par de copas de champán, que vaciamos con su amada Isabel. Recordamos aquella época impresionante en Berlín, después de la caída del Muro. Un tiempo libre y aparentemente sin fin, con la sensación de que todo era posible para creadores, críticos.

Me diste impulsos, siempre fuiste correcto y verdadero amigo. Siempre has sido inspiración a través de palabra y obra. Antes que nada, tu actitud, tu mirada, tu palabra. Esto era muy importante para mí. Debido también a que no tuviste pretensiones de protagonismo, sin lanzarte al primer plano. Para nosotros, en el círculo de amigos de Berlín eras más que nuestro hombre en Madrid. Periodista, compositor, DJ, amante de la música, del arte. Estabas en todas las venas pulsantes. Le debemos más de lo que está escrito en todos los anales sobre esta década. Todos los que le han conocido saben exactamente lo que quiero decir, y llevarán siempre consigo su mente fresca y crítica. Reverencia y lágrimas. Nunca te olvidaré.

Sonando en Llums de Tunguska y Vericuetos [Radio]

Han  emitido  en alguno de los últimos programas del programa de música experimental,  Llums de Tunguska,  mis dos últimos trabajos publicados. De protesta contra la esclavitud en Libia, basado en  fonografía social, y  de  field recordings  basado en  mi  proyecto Iberia, ya por el quinto volumen.  Además también han programado  el disco de Iberia  V  (publicado por Auriculab),   en el mismo programa y también en  Vericuetos, de Radio Kras.

 

 

Un lugar sobre las nubes. Banda sonora Jazznoize

El  pasado  2017  colaboré  en  el proyecto de Guillermo  Carnero Rosell, realizando la banda sonora de su documental “Un lugar sobre las nubes“.

Documental
Director: Guillermo Carnero Rosell
Sinopsis: En 1856 Charles Piazzi Smyth (Astrónomo Real de Escocia) realizó un viaje junto a su mujer desde Edimburgo a las Islas Canarias que cambiaría para siempre nuestra forma de mirar a las estrellas.
En el siglo XVII el físico Isaac Newton propuso en su libro “Opticks” buscar mejores cielos para la observación del universo en lo alto de las montañas, por encima de las nubes. Smyth decidió embarcarse hacia la isla de Tenerife y demostrar dicha teoría en una difícil expedición hacia las cumbres de Las Cañadas del Teide.

Interferencias. Libreto para recopilatorio de Munster

El sello Munster presenta  dos volúmenes, en CD y  vinilo de música tecno pop,  minimal synthwave y algo de experimental realizada en España en la década de los 80. He colaborado en esta producción escribiendo los textos  de los dos libretos de Interferencias. De momento, el primer volumen está a la venta vía web.

Volume 1 of Munster’s in-depth survey of synth music created in Spain during the 1980s. From chart-friendly techno pop to obscure experimental acts, these 20 tracks reflect a fast-moving decade and music scene.TodoTodo, Oviformia SCI, Ultima Emoción, WAQ, Justine, Séptimo Sello, Líneas Aéreas, MD, Lavabos Iturriaga, Vocoder, Metal y Ca, La Mode, Aviador Dro, Kalashnikov, Tomates Eléctricos, Metropakt, El Humano Mecano, Diseño Corbusier, Los Iniciados, Bola/Banda Electrónica.Both formats include an extensive booklet with liner notes by Sergio Sánchez (Jazznoize) and artist photos.Volume 2 will be released in spring 2018.TRACKLIST1. Respuesta alternativa – TODOTODO2. Hablamos de nosotros – OVIFORMIA SCI3. Sentir tu cuerpo – ULTIMA EMOCION4. S.I. – WAQ5. Amor acuático – JUSTINE6. Burdel – SÉPTIMO SELLO7. Benelux – LINEAS AÉREAS8. El invasor – MD9. Instantánea – LAVABOS ITURRIAGA10. Radio – VOCODER11. Datos – METAL Y CA12. La teoría de la relatividad – LA MODE13. Varsovia en llamas – AVIADOR DRO14. Digital – KALASHNIKOV15. Viajes – TOMATES ELÉCTRICOS16. Neue Strassen – METROPAKT17. Sucursal – EL HUMANO MECANO18. Golpe de amistad – DISEÑO CORBUSIER19. Soy el vacío – LOS INICIADOS20. La banda electrónica – BOLA/BANDA ELECTRONICA.